Agustín Nicolás
"El recuerdo es el idioma de los sentimientos"
Tarde de Marzo
Otra tarde que se marcha,
la brisa es dulce
y siempre me acompaña.
El sol, amarillo pálido.
El verano se desangra,
agonizante sobre el campo
y las acacias.
La tierra aún húmeda
por la lluvia de la mañana.
Las blancas manos de mi abuela,
con flores recién cortadas,
y su voz tan preciada.
Mi hermana cuida las plantas,
la paloma en el cable posada,
las nubes que pasan.
Marzo...
Todo es una fuga.
El verde de las hojas
y los rojos farolitos
inundan el patio,
mis ojos,
mi alma.
El alma, ese misterio
que no se sabe si existe,
pero se siente,
como el amargo saber de perder
aquellos cifrados y placenteros momentos
que me esperan,
o esperaban,
en otra tarde que se marcha.
Otra tarde que se marcha,
la brisa es dulce
y siempre me acompaña.
El sol, amarillo pálido.
El verano se desangra,
agonizante sobre el campo
y las acacias.
La tierra aún húmeda
por la lluvia de la mañana.
Las blancas manos de mi abuela,
con flores recién cortadas,
y su voz tan preciada.
Mi hermana cuida las plantas,
la paloma en el cable posada,
las nubes que pasan.
Marzo...
Todo es una fuga.
El verde de las hojas
y los rojos farolitos
inundan el patio,
mis ojos,
mi alma.
El alma, ese misterio
que no se sabe si existe,
pero se siente,
como el amargo saber de perder
aquellos cifrados y placenteros momentos
que me esperan,
o esperaban,
en otra tarde que se marcha.