Foster Kane
Poeta recién llegado
Puedo hacer los tarros mas escarchados esta noche
Puedo, por ejemplo, servir copas con vino
y gritar, festejar, con borrachos, a lo lejos.
El abanico gira en el techo y cansa.
Puedo hacer los tarros más escarchados esta noche.
Yo tomé con ella, y a veces ella tomaba más que yo.
En las noches de los jueves mareada estaba en mis brazos.
Embriagados tantas veces bajo el falso cielo finito.
Ella tomar quiso, a veces yo le seguía.
Cómo no haber bebido de esas grandes copas de vidrio.
Puedo hacer los tarros mas escarchados esta noche.
Pensar en cuanto bebo. Sentir embriagada se ha dormido.
Decir mochate esta noche, no seas mensa.
Y el beso cae al alma como la mano en la nalga.
Que importa que el alcohol no pudiera saciarla.
El tarro esta escarchado y ella esta conmigo.
Es todo. A lo lejos, alguien de dolor y pena canta.
Mi cama no se contenta y se marea conmigo.
Buscando un cigarro mi mirada escanea.
Mi pulmón se queja, pero encontré un guardado conmigo.
Los mismos botes ahora vacios hacen embriagar la misma gente.
Nosotros, los de antenoche, todo hemos bebido.
Como para encontrarla mi mirada la busca.
Espio el escote en su blusa, y ella se ha dormido.
De otro. La última es de otro. Como antes no di cuenta de eso.
Su sabor, su cuerpo claro. Aquel se mira muy jotito.
Ya no quiero, es cierto, pero tal vez al rato quiera.
Es tan poco el alcohol, y es tan larga la resaca.
Porque en noches como esta se embriago entre mis brazos.
No estoy contento con la cheve que me han servido.
Aunque esta quincena de dolor la cartera es nada.
Y estos sean los últimos tarros que con el dinero he conseguido.
Puedo, por ejemplo, servir copas con vino
y gritar, festejar, con borrachos, a lo lejos.
El abanico gira en el techo y cansa.
Puedo hacer los tarros más escarchados esta noche.
Yo tomé con ella, y a veces ella tomaba más que yo.
En las noches de los jueves mareada estaba en mis brazos.
Embriagados tantas veces bajo el falso cielo finito.
Ella tomar quiso, a veces yo le seguía.
Cómo no haber bebido de esas grandes copas de vidrio.
Puedo hacer los tarros mas escarchados esta noche.
Pensar en cuanto bebo. Sentir embriagada se ha dormido.
Decir mochate esta noche, no seas mensa.
Y el beso cae al alma como la mano en la nalga.
Que importa que el alcohol no pudiera saciarla.
El tarro esta escarchado y ella esta conmigo.
Es todo. A lo lejos, alguien de dolor y pena canta.
Mi cama no se contenta y se marea conmigo.
Buscando un cigarro mi mirada escanea.
Mi pulmón se queja, pero encontré un guardado conmigo.
Los mismos botes ahora vacios hacen embriagar la misma gente.
Nosotros, los de antenoche, todo hemos bebido.
Como para encontrarla mi mirada la busca.
Espio el escote en su blusa, y ella se ha dormido.
De otro. La última es de otro. Como antes no di cuenta de eso.
Su sabor, su cuerpo claro. Aquel se mira muy jotito.
Ya no quiero, es cierto, pero tal vez al rato quiera.
Es tan poco el alcohol, y es tan larga la resaca.
Porque en noches como esta se embriago entre mis brazos.
No estoy contento con la cheve que me han servido.
Aunque esta quincena de dolor la cartera es nada.
Y estos sean los últimos tarros que con el dinero he conseguido.