Coma
Poeta recién llegado
Si me cayera una moneda
en la palma de la mano,
por cada vez que te tuve en mente,
a la hora de escribir una oración...
Podría ser dueño de lujosas propiedades,
irónicamente,
no serían suficientes para comprarte
una simple parte de tu corazón.
Por cada verso un almuerzo; un plato por cada poema escrito en las notas.
La panza llena, el alma en pena,
porque el menú nunca sería tu boca.
Rima por día, a la semana poemario.
Fecha tachada cada 24 horas,
no alcanza el calendario.
Un sueño frustrado, trasnochado.
Por cada madrugada que dediqué,
a pensarte y a escribirte.
Tazas de café y la fe en tazas,
para mantener despiertas las esperanzas
de que no sea eterno aquello de irte...
en la palma de la mano,
por cada vez que te tuve en mente,
a la hora de escribir una oración...
Podría ser dueño de lujosas propiedades,
irónicamente,
no serían suficientes para comprarte
una simple parte de tu corazón.
Por cada verso un almuerzo; un plato por cada poema escrito en las notas.
La panza llena, el alma en pena,
porque el menú nunca sería tu boca.
Rima por día, a la semana poemario.
Fecha tachada cada 24 horas,
no alcanza el calendario.
Un sueño frustrado, trasnochado.
Por cada madrugada que dediqué,
a pensarte y a escribirte.
Tazas de café y la fe en tazas,
para mantener despiertas las esperanzas
de que no sea eterno aquello de irte...