Héctor Horacio Luisi
Poeta asiduo al portal
Te abrazo y no te tengo,
y trato de tenerte vanamente,
porque triste intuyo que tu mente
vuela con mi abrazo a otros brazos.
Te abrazo y no ten tengo en mi regazo,
te tengo y no te tengo vida mía,
y el miedo paraliza mi conciencia,
por eso no te hablo y solo abrazo.
Con fuerza te sostengo reciamente,
y siento que te esfuerzas por quererme,
la lluvia que golpea en los cristales,
resvala y se pierde suavemente.
No te esfuerces por quererme vida mía,
pues querer así es un trabajo
que cansa y te obliga aunque no quieras,
a correr de repente a otros brazos.
No me esfuerzo por quererte y te quiero,
por eso yo me voy con el ocaso,
acaso halle yo en otros brazos,
un mañana, un querer, sólo el milagro.
y trato de tenerte vanamente,
porque triste intuyo que tu mente
vuela con mi abrazo a otros brazos.
Te abrazo y no ten tengo en mi regazo,
te tengo y no te tengo vida mía,
y el miedo paraliza mi conciencia,
por eso no te hablo y solo abrazo.
Con fuerza te sostengo reciamente,
y siento que te esfuerzas por quererme,
la lluvia que golpea en los cristales,
resvala y se pierde suavemente.
No te esfuerces por quererme vida mía,
pues querer así es un trabajo
que cansa y te obliga aunque no quieras,
a correr de repente a otros brazos.
No me esfuerzo por quererte y te quiero,
por eso yo me voy con el ocaso,
acaso halle yo en otros brazos,
un mañana, un querer, sólo el milagro.