Te abrazo
con más fuerza de la que quisiera.
Pero para contenerme tendré otro día
con otros caminos y otros retos.
Se amplia el trazo
hacia un paraje que nadie jamás viera
donde hace falta un resto de osadía
y un tanto ser discretos.
Parar no tiene caso,
desatemos nuestra propia fiera
que la calma siempre será tardía
y nunca podremos estar quietos.