Te amaré
aunque duelas
en mi sangre como
bravía corriente.
Pétalos
pequeñitos y silvestres
se asemejan a la forma
en que me miras.
Mi ofrenda es
el mar
mis sábanas de arena tibia
mis mejillas
como dos olas espumosas.
Mi ofrenda es
mi cuerpo
que como un manantial
urgente de ti
nunca escapó.
Aún
en la penumbra triste
de tu ausencia
prendo velas
por si vuelves
amor
a dejar estelas
de viento sur sobre
mi piel.
Julio/2020
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