luis mantilla
Poeta recién llegado
La noche fría, azul color murmuró,
el amor rezagado
tras celosía inspirada palpitó;
en el Litith de la luna,
aposento del soñador inspirado,
un sueño extasiado el infinito cantó.
Miraba en el agua
fugaz franja arqueada de luz,
opulento libreto de una fémina
punto seguido de un sueño,
en fingida felicidad camina,
busca en mí
hombre, amo y dueño.
Piel que enciende,
piel que arde,
no hay hielo en fuego
ni sereno en pasión;
lagrimas que iluminan,
gritos que excitan,
no hay reglas, no hay tiempos,
¿Es el cielo?¿Es el infierno amable?
¿Es el fondo ¿Es el alma?
¡libidinoso súcubo indomable!
Arrastré rienda prohibida;
mujer húmeda de pecado,
ilusa diseñadora de la tersidad,
¡Vuelve!...vuelve a mi lado
¡Dame!...dame felicidad.
LUIS MANTILLA
(LUMAN)
el amor rezagado
tras celosía inspirada palpitó;
en el Litith de la luna,
aposento del soñador inspirado,
un sueño extasiado el infinito cantó.
Miraba en el agua
fugaz franja arqueada de luz,
opulento libreto de una fémina
punto seguido de un sueño,
en fingida felicidad camina,
busca en mí
hombre, amo y dueño.
Piel que enciende,
piel que arde,
no hay hielo en fuego
ni sereno en pasión;
lagrimas que iluminan,
gritos que excitan,
no hay reglas, no hay tiempos,
¿Es el cielo?¿Es el infierno amable?
¿Es el fondo ¿Es el alma?
¡libidinoso súcubo indomable!
Arrastré rienda prohibida;
mujer húmeda de pecado,
ilusa diseñadora de la tersidad,
¡Vuelve!...vuelve a mi lado
¡Dame!...dame felicidad.
LUIS MANTILLA
(LUMAN)