Clau88815
Poeta recién llegado
La crueldad de la muerte
hoy me hace su testigo.
Hoy se volvió mi enemigo,
mi hermano y mi suerte.
Ya no quedan brillo en
los ojos o labios de carmesí.
Ya no esta ese frenesí con
que soñaba mis anhelos.
Ya no hay brillo en mi pelo
y los dientes no están tan
blancos. De la puerta de la
muerte ya descubrí el cerrojo.
Tengo abiertos los ojos, pues
nadie se atrevió a cerrarlos.
Me miras y es algo extraño,
no puedo hacerme presente.
Tengo la vista ausente y
el cuerpo no me responde.
No puedo decirte donde, el
como, ni cuando ha de ser.
Pero te he de volver a ver,
lo prometo nuevamente.
hoy me hace su testigo.
Hoy se volvió mi enemigo,
mi hermano y mi suerte.
Ya no quedan brillo en
los ojos o labios de carmesí.
Ya no esta ese frenesí con
que soñaba mis anhelos.
Ya no hay brillo en mi pelo
y los dientes no están tan
blancos. De la puerta de la
muerte ya descubrí el cerrojo.
Tengo abiertos los ojos, pues
nadie se atrevió a cerrarlos.
Me miras y es algo extraño,
no puedo hacerme presente.
Tengo la vista ausente y
el cuerpo no me responde.
No puedo decirte donde, el
como, ni cuando ha de ser.
Pero te he de volver a ver,
lo prometo nuevamente.