Abrahám Emilio
Emilio.
En una distancia
las praderas donde te escondes
y en el cielo donde te hayas
te amaré hasta la última descendencia
te amaré aunque te vayas
te amaré en abundancia.
Imaginaré tu mirar del lloro
oiré tu timbre tierno y sonoro
y tu calor me abandonará
frío estará el cuerpo
te amaré toda la vida
aunque desde ya agonice
o haya muerto.
En la desnudez de tu ser
en tu belleza pura
que no puedo creer
en la carencia de humor y desánimo
en tu sollozado futuro
en tus lágrimas me calcino,
sandeces que ponen el corazón duro.
Te amaré toda mi vida
aunque tus plantitas no sean mías
aunque otro haya calado tu cuerpo y alma
aunque siempre me des la espalda
si fuésemos uno, dichoso sería
pero injustamente,
maldición, no separa esa vitrina.
No puedo negarlo
la migraña me atormenta
lo preciado de mí muere
olvidarte es una penitencia
olvidarte es un sacrificio
no lo sé…este orate mas te quiere.
Tus frutos son prohibidos sin notarlos
y como metal a tu imán se adhiere
te amaré toda la vida sin pensarlo.
Te encuentre o no
palpe tu delicado rostro
estreche tus manos de cristal
y si no fuese tan pronto
si el tiempo hubiese congelado
ahora entiendo que así no volveré a amar.
En la cercanía
que me aleja de ti
en tu fuego al rojo vivo
te olvidas de mí
y que cada noche yo te escribo
una frase de amor o poesía
te enseño mi transparencia.
Te amaré toda la vida
y en mi cabeza te llevaré
recuerdos de los lugares por donde caminé
eres mi inspiración
eres una dádiva.
Qué tiene sentido, qué importa
un masoquista que se auto-flagela
un desilusionado fantoche
que te recuerda cada noche
es el amor que exhorta
es esto toda la verdad
pues mi palabra no exagera.
Te amaré toda la vida
si es piadoso y pecado
si tal vez sea idolatría
y me haya negado
amar, no tiene nada de malo
pero si lo es, me he condenado.
Te amaré toda la vida
te amaré hasta la eternidad
porque eres verdad, eres alegría.
las praderas donde te escondes
y en el cielo donde te hayas
te amaré hasta la última descendencia
te amaré aunque te vayas
te amaré en abundancia.
Imaginaré tu mirar del lloro
oiré tu timbre tierno y sonoro
y tu calor me abandonará
frío estará el cuerpo
te amaré toda la vida
aunque desde ya agonice
o haya muerto.
En la desnudez de tu ser
en tu belleza pura
que no puedo creer
en la carencia de humor y desánimo
en tu sollozado futuro
en tus lágrimas me calcino,
sandeces que ponen el corazón duro.
Te amaré toda mi vida
aunque tus plantitas no sean mías
aunque otro haya calado tu cuerpo y alma
aunque siempre me des la espalda
si fuésemos uno, dichoso sería
pero injustamente,
maldición, no separa esa vitrina.
No puedo negarlo
la migraña me atormenta
lo preciado de mí muere
olvidarte es una penitencia
olvidarte es un sacrificio
no lo sé…este orate mas te quiere.
Tus frutos son prohibidos sin notarlos
y como metal a tu imán se adhiere
te amaré toda la vida sin pensarlo.
Te encuentre o no
palpe tu delicado rostro
estreche tus manos de cristal
y si no fuese tan pronto
si el tiempo hubiese congelado
ahora entiendo que así no volveré a amar.
En la cercanía
que me aleja de ti
en tu fuego al rojo vivo
te olvidas de mí
y que cada noche yo te escribo
una frase de amor o poesía
te enseño mi transparencia.
Te amaré toda la vida
y en mi cabeza te llevaré
recuerdos de los lugares por donde caminé
eres mi inspiración
eres una dádiva.
Qué tiene sentido, qué importa
un masoquista que se auto-flagela
un desilusionado fantoche
que te recuerda cada noche
es el amor que exhorta
es esto toda la verdad
pues mi palabra no exagera.
Te amaré toda la vida
si es piadoso y pecado
si tal vez sea idolatría
y me haya negado
amar, no tiene nada de malo
pero si lo es, me he condenado.
Te amaré toda la vida
te amaré hasta la eternidad
porque eres verdad, eres alegría.
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