Manolo Palz
Poeta recién llegado
No importa que mi plumín rozase tu cutis de terciopelo
lacrando el correo de nuestro devenir.
No. No importa que no importe
que el mañana nunca hubo
que el ayer tan sólo fue un juego de palabras
que el hoy tenga un trayecto indefinido sin enmienda.
No levantes el tono. No me lo recuerdes.
Ya no importa. Tan sólo importa
que nuestras distancias tuvieron el éxtasis de dos enamorados.
Por ello mi recuerdo seguirá el calendario de tu futuro
y mi futuro será tu recuerdo.
Pero ya nada importa
porque sé que mi plumín nunca blandió
mayor arma que el estruendo de una mísera palabra
que no fuera causa de un pandemía
por nombre desamor.
Pero no importa porque lo que importa
es que siempre sabré que existió
el pecado de los hombres conjugado en el futuro.
Pero no, no importa.
No importa que tus pupilas vibren
con el canto cristalino de una soprano
al tiempo de una despedida.
No importa porque esto que escribo
es la prenda que perdiste
y que te devuelvo para que sepas que
tu partida sí que importa.
Es tan importante que me importa
que el artesano que sople tus hazañas
te brinde la textura del arcoiris
y el cáliz del universo.
Pero no importa.
Ya nada importa.
Mis letras se desvanecen como lo hace
mi existencia segada por esta pluma traicionera
que fijó su filo en mis muñecas tiñendo de carmesí
este beso y este adiós.
Pero no, no importa.
No importa porque lo importante está en ti.
Con amor