Te amo solo así, sencillamente
así como se amar la luz del día,
su claro resplador, la lozanía;
el tibio frenesí que hace mi mente
naufrague en este rayo de alegría.
Te anhelo como el viento a la pradera
que juega distraido en su tersura,
que mide palmo a palmo su figura
dejando en su pasar la verdadera
caricia del amor que le procura.
Esclavo soy de ti, de tu cariño
no puedo ser ajeno a tu hermosura,
alabo sin dudar tu donosura;
daría el alma toda por un guiño
que salve mi razón de esta locura.
así como se amar la luz del día,
su claro resplador, la lozanía;
el tibio frenesí que hace mi mente
naufrague en este rayo de alegría.
Te anhelo como el viento a la pradera
que juega distraido en su tersura,
que mide palmo a palmo su figura
dejando en su pasar la verdadera
caricia del amor que le procura.
Esclavo soy de ti, de tu cariño
no puedo ser ajeno a tu hermosura,
alabo sin dudar tu donosura;
daría el alma toda por un guiño
que salve mi razón de esta locura.