Aunque no estés aquí,
estás conmigo, estoy contigo;
aunque no puedas venir
ya estás en mi alma;
llenas mi corazón de alegría
con sólo pensar en ti;
nada hay para mí en el mundo
que no sea tu sonrisa,
que no sea tu mirada,
que no sean tus palabras.
Nada tan dulce como tu sonrisa,
nada tan suave como tu mirada,
nada más placentero que escucharte;
nada para mí como tu presencia:
si estoy alegre es porque tú existes,
si me pongo triste es porque no te pienso,
si soy dichoso es porque estás en mí;
si soy feliz es porque para amarnos los dos existimos.
Nunca digas la palabra lejos
porque los dos siempre estamos cerca;
nunca digas tiempo
porque para los dos la vida es un instante;
nunca digas nunca
que para nuestro amor está la eternidad;
jamás pienses en olvido
porque sólo el recuerdo para los dos existe.
Que la muerte para los dos significa nada más
que un fugaz distanciamiento
solamente hasta encontrarnos en la estrella
que buscamos y que juntos la encontramos.
Te amo, amor mío, te amo,
y ya no sé ni cómo, ni cuándo, ni cuánto,
y ya no me importa ni siquiera el por qué,…
¡Te amo, porque te amo!
estás conmigo, estoy contigo;
aunque no puedas venir
ya estás en mi alma;
llenas mi corazón de alegría
con sólo pensar en ti;
nada hay para mí en el mundo
que no sea tu sonrisa,
que no sea tu mirada,
que no sean tus palabras.
Nada tan dulce como tu sonrisa,
nada tan suave como tu mirada,
nada más placentero que escucharte;
nada para mí como tu presencia:
si estoy alegre es porque tú existes,
si me pongo triste es porque no te pienso,
si soy dichoso es porque estás en mí;
si soy feliz es porque para amarnos los dos existimos.
Nunca digas la palabra lejos
porque los dos siempre estamos cerca;
nunca digas tiempo
porque para los dos la vida es un instante;
nunca digas nunca
que para nuestro amor está la eternidad;
jamás pienses en olvido
porque sólo el recuerdo para los dos existe.
Que la muerte para los dos significa nada más
que un fugaz distanciamiento
solamente hasta encontrarnos en la estrella
que buscamos y que juntos la encontramos.
Te amo, amor mío, te amo,
y ya no sé ni cómo, ni cuándo, ni cuánto,
y ya no me importa ni siquiera el por qué,…
¡Te amo, porque te amo!
Última edición: