Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Será que me bebí todos tus besos
y en el último sorbo, me bebí todo tu amor?
¿Será que nunca pude con mi amor amarrarte,
y simplemente fue un juego de mi imaginación?
Sólo una noche viviente
y muchas tardes de amor y pasión
al parecer no fueron suficientes,
y esto sólo sigue siendo un sueño
o una fantasía en un estado de estupor.
Y yo que creía haberme bebido tu esencia,
mientras te brindaba lo más profundo de mi candor;
yo, que siendo absurda, aun creo en mi inocencia
yo me resisto a pensar que se acabo la pasión
Yo me quemo viva en la hoguera de tus letras,
y me refresco en las notas de aquella vieja canción;
yo reverdezco, cuando leo tu esquela
pero muero en el acto, cuando nuestro encuentro falló.
¡Te amo!, ¿qué más puedo decirte?
Existas en mi mente, o en la letra de un poema de amor
Te amo porque tú eres el duende,
que abre las puertas de mi corazón.
Es posible, que en estado de shock yo me encuentre,
cuando entre mis sábanas siento tu ardiente calor
Pero, ¿qué importa, si soy tuya aunque no pueda tenerte?,
pues alguna vez fui tuya, y eso no se aparta de mi corazón
y en el último sorbo, me bebí todo tu amor?
¿Será que nunca pude con mi amor amarrarte,
y simplemente fue un juego de mi imaginación?
Sólo una noche viviente
y muchas tardes de amor y pasión
al parecer no fueron suficientes,
y esto sólo sigue siendo un sueño
o una fantasía en un estado de estupor.
Y yo que creía haberme bebido tu esencia,
mientras te brindaba lo más profundo de mi candor;
yo, que siendo absurda, aun creo en mi inocencia
yo me resisto a pensar que se acabo la pasión
Yo me quemo viva en la hoguera de tus letras,
y me refresco en las notas de aquella vieja canción;
yo reverdezco, cuando leo tu esquela
pero muero en el acto, cuando nuestro encuentro falló.
¡Te amo!, ¿qué más puedo decirte?
Existas en mi mente, o en la letra de un poema de amor
Te amo porque tú eres el duende,
que abre las puertas de mi corazón.
Es posible, que en estado de shock yo me encuentre,
cuando entre mis sábanas siento tu ardiente calor
Pero, ¿qué importa, si soy tuya aunque no pueda tenerte?,
pues alguna vez fui tuya, y eso no se aparta de mi corazón
::
::