pluma triste
Poeta recién llegado
TE AMO Y AMARTE ES DULCE DOLOR
El dolor de amarte me enfrenta sol a sol
con un corazón sangrante,
que se sublima por tus labios
y una conciencia sedienta de albedrío
para no inmortalizarte.
El dolor de amarte de colores grises viste mis tardes
y de anochecidas tristes que esperan tu presencia.
Te hallas como imperecedero en esta existencia
que disfruta como vicio amarte
y que se embriaga cuando no estas presente.
He saboreado el pecado al amarte así
es dulce y amargo,
condena y me libera
me mata y me oxigena
me redime y me cautiva.
El dolor de amarte se acorrala en mi pecho
es un sueño y no se como despertar.
El dolor de amarte se complace
delirando por ti y deseando no animar,
dando tiempo al tiempo para soler tu lecho,
esperando cada aurora para amarte sin dolor
demorando cada noche para seguir acorralada
y sin pertenecerme que amarte hiere.
Que amarte es dulce manantial de dolor
para este inerme corazón
que se enfrentó a vivir con el sufrimiento
desde que se enajenó con tu amor.
Esperando desnudo que lo envuelvas con tu hechizo
con los ropajes que coronas en otros lares a montón.
Ya no hay musas para él
helaste este apacible espíritu
le gastaste el hilo de la vida
arrastrándolo a ser huésped del tártaro
a ahogarse en el padecimiento de festejarte así.
Con las abiertas magulladuras de mis entrañas
que devoran mi potestad
y aún triste y desconsolado
persigo enamorado, padeciendo el dolor de amarte así.
El dolor de amarte me enfrenta sol a sol
con un corazón sangrante,
que se sublima por tus labios
y una conciencia sedienta de albedrío
para no inmortalizarte.
El dolor de amarte de colores grises viste mis tardes
y de anochecidas tristes que esperan tu presencia.
Te hallas como imperecedero en esta existencia
que disfruta como vicio amarte
y que se embriaga cuando no estas presente.
He saboreado el pecado al amarte así
es dulce y amargo,
condena y me libera
me mata y me oxigena
me redime y me cautiva.
El dolor de amarte se acorrala en mi pecho
es un sueño y no se como despertar.
El dolor de amarte se complace
delirando por ti y deseando no animar,
dando tiempo al tiempo para soler tu lecho,
esperando cada aurora para amarte sin dolor
demorando cada noche para seguir acorralada
y sin pertenecerme que amarte hiere.
Que amarte es dulce manantial de dolor
para este inerme corazón
que se enfrentó a vivir con el sufrimiento
desde que se enajenó con tu amor.
Esperando desnudo que lo envuelvas con tu hechizo
con los ropajes que coronas en otros lares a montón.
Ya no hay musas para él
helaste este apacible espíritu
le gastaste el hilo de la vida
arrastrándolo a ser huésped del tártaro
a ahogarse en el padecimiento de festejarte así.
Con las abiertas magulladuras de mis entrañas
que devoran mi potestad
y aún triste y desconsolado
persigo enamorado, padeciendo el dolor de amarte así.