José Luis Pérez
Poeta recién llegado
Te amo, como a la razón infinita,
te amo, como el poeta a la cadencia,
te amo como luz que al sol palpita,
te amo, como el estío a los poemas;
te amo como al desesperado anhelo,
te amo como flor a la primavera,
y te amo como a Dios, mirando al cielo
y te amo como el cielo a las estrellas.
Pues te amo sin sentido, y porque te amo
te amo sin sonreír, con toda pena,
y te amo tan feliz, si nos miramos
que te amo sin sentir esta tristeza.
Te amo con hiriente melancolía,
te amo con mi realidad, que te sueña,
te amo porque te siento parte mía,
y te amo, mi amor, sin mera conciencia.
Te amo resignando mi libertad,
te amo encadenado a una quimera,
te amo sufriendo, y con total verdad
te amo sin saber, ya qué me espera.
Te amo como el jilguero a las canciones
te amo como esa ilusión verdadera
que se ama sin que existan ya razones
pues te amo porque sí, sin dar más pruebas.
Te amo sin coraje, ni decisiones:
te amo sin querer, y aunque no me quieras.
te amo, como el poeta a la cadencia,
te amo como luz que al sol palpita,
te amo, como el estío a los poemas;
te amo como al desesperado anhelo,
te amo como flor a la primavera,
y te amo como a Dios, mirando al cielo
y te amo como el cielo a las estrellas.
Pues te amo sin sentido, y porque te amo
te amo sin sonreír, con toda pena,
y te amo tan feliz, si nos miramos
que te amo sin sentir esta tristeza.
Te amo con hiriente melancolía,
te amo con mi realidad, que te sueña,
te amo porque te siento parte mía,
y te amo, mi amor, sin mera conciencia.
Te amo resignando mi libertad,
te amo encadenado a una quimera,
te amo sufriendo, y con total verdad
te amo sin saber, ya qué me espera.
Te amo como el jilguero a las canciones
te amo como esa ilusión verdadera
que se ama sin que existan ya razones
pues te amo porque sí, sin dar más pruebas.
Te amo sin coraje, ni decisiones:
te amo sin querer, y aunque no me quieras.