Te amo
Te amo mi princesita,
y no porque me haya inventado este loco amor,
sino porque te vi y me enamore,
sin querer quizás,
pero al igual tú me haces dibujar paisajes en el cielo.
Y te amo como aquel loco enamorado
que una vez escalo hasta un balcón solo para ver a su musa.
Te amo como aquella mirada que se clavo en otros ojos
y que solamente quería mirar hacia su deleite.
Claro mi amor es puro como un manantial,
mi amor es puro como tu candidez de niña enamorada.
Nuestro amor es puro como el cause del río de una primavera azul.
Así es nuestro amor mujer de beldad.
Mujer que es bella en demasía,
que enamora a cualquier hombre con solo una sonrisa.
¡Ay mujer no se que seria de mi sin poder ver tus ojos
de reflejo de mar, sin poder ver tu sonrisa de estrella,
sin poder tocar tus manos de tercio pelo!
¡Ay mujer que con solo mirarme crea mundos imaginarios,
que con solo tocarme, con solo una mirada derrite mi corazón!
Por eso es que te amo mujer...
Porque tú con tu belleza suprema,
tu esplendor de tarde al anochecer;
creas en mi una ilusión,
creas en mi un poema.
Te amo mi princesita,
y no porque me haya inventado este loco amor,
sino porque te vi y me enamore,
sin querer quizás,
pero al igual tú me haces dibujar paisajes en el cielo.
Y te amo como aquel loco enamorado
que una vez escalo hasta un balcón solo para ver a su musa.
Te amo como aquella mirada que se clavo en otros ojos
y que solamente quería mirar hacia su deleite.
Claro mi amor es puro como un manantial,
mi amor es puro como tu candidez de niña enamorada.
Nuestro amor es puro como el cause del río de una primavera azul.
Así es nuestro amor mujer de beldad.
Mujer que es bella en demasía,
que enamora a cualquier hombre con solo una sonrisa.
¡Ay mujer no se que seria de mi sin poder ver tus ojos
de reflejo de mar, sin poder ver tu sonrisa de estrella,
sin poder tocar tus manos de tercio pelo!
¡Ay mujer que con solo mirarme crea mundos imaginarios,
que con solo tocarme, con solo una mirada derrite mi corazón!
Por eso es que te amo mujer...
Porque tú con tu belleza suprema,
tu esplendor de tarde al anochecer;
creas en mi una ilusión,
creas en mi un poema.
Última edición: