Me trague esas dos palabras ansiosas
que me carcomían la lengua
manchada de la miseria de callarse.
Me dices que te miro como si te odiara
y yo quisiera explicarte
que al mirarme en tus ojos
no me queda más que odiarme
de verme ahí sin merecerlo.
Y sigo tragándome esas dos palabras
y tus oídos esperan escucharme
pero yo solo les saco la vuelta
y de nuevo al escondrijo de pensarte
por tu bien será, no cabe duda
que me carcomían la lengua
manchada de la miseria de callarse.
Me dices que te miro como si te odiara
y yo quisiera explicarte
que al mirarme en tus ojos
no me queda más que odiarme
de verme ahí sin merecerlo.
Y sigo tragándome esas dos palabras
y tus oídos esperan escucharme
pero yo solo les saco la vuelta
y de nuevo al escondrijo de pensarte
por tu bien será, no cabe duda