AMANT
Poeta adicto al portal
Solfeo de ángeles al amanecer;
murmullos de olas que secretean entre sí;...
rumor de hojas verdiesmeraldas
que tremola el tiempo
suplantando al viento,
acariciante;
dulces ondas que dibujan
del éxtasis el sendero,
llenando hasta el último intersticio
de eso que llaman alma, en mí,
sacudiéndola, estremeciéndola,
saturándola de energía,
que no es atómica, ni eléctrica,
aunque a éstas se asemeja
_es eterna_;
es mucho más poderosa,
mucho más peligrosa...
a veces refresca
otras, quema...
Taciturnos violines sollozan
rompiendo el silencio
_ mismo que siempre calla,
quizá porque es demasiado sabio
o porque gusta de escuchar atentamente
cada cosa que dicen los demás_
a través de tus labios,
se fugan
de vez en cuando
un par de vocablos
que asesinan cualquier pena
por más honda que sea,
que mitigan el dolor,
que hacen olvidar los problemas,
agradecer a Dios por estar vivo
y tener el sentido del oído,
que cuando llegan,
una vez que entran,
se recargan,
se renuevan,
me recargan,
me renuevan,
y mis labios no tardan
en profesar la respuesta
a esa pregunta abierta
encubierta,
esa que necesitas escuchar
y que es tan cierta.
¡Oh, qué bello es conjugar,
al unísono, el verbo amar!...
¡Cuán maravilloso es sentir
el amor viviendo en mí,
en ti!
Libera mi esencia con tus te amos
y aprésala por siempre...
que yo dejaré volar los míos
como ecos,
como suspiros,
cual rosas fragantes y bermejas
hasta la tuya.
anhelo que de este amor
no te quepa duda alguna
que te sientas adorada
_pues lo eres_
Intentaré demostrarte
a cada momento
este divino sentimiento
con palabras y hechos
y llenar éste con una frase
que me cunde el pecho:
¡Te amo, te amo, de vero!
murmullos de olas que secretean entre sí;...
rumor de hojas verdiesmeraldas
que tremola el tiempo
suplantando al viento,
acariciante;
dulces ondas que dibujan
del éxtasis el sendero,
llenando hasta el último intersticio
de eso que llaman alma, en mí,
sacudiéndola, estremeciéndola,
saturándola de energía,
que no es atómica, ni eléctrica,
aunque a éstas se asemeja
_es eterna_;
es mucho más poderosa,
mucho más peligrosa...
a veces refresca
otras, quema...
Taciturnos violines sollozan
rompiendo el silencio
_ mismo que siempre calla,
quizá porque es demasiado sabio
o porque gusta de escuchar atentamente
cada cosa que dicen los demás_
a través de tus labios,
se fugan
de vez en cuando
un par de vocablos
que asesinan cualquier pena
por más honda que sea,
que mitigan el dolor,
que hacen olvidar los problemas,
agradecer a Dios por estar vivo
y tener el sentido del oído,
que cuando llegan,
una vez que entran,
se recargan,
se renuevan,
me recargan,
me renuevan,
y mis labios no tardan
en profesar la respuesta
a esa pregunta abierta
encubierta,
esa que necesitas escuchar
y que es tan cierta.
¡Oh, qué bello es conjugar,
al unísono, el verbo amar!...
¡Cuán maravilloso es sentir
el amor viviendo en mí,
en ti!
Libera mi esencia con tus te amos
y aprésala por siempre...
que yo dejaré volar los míos
como ecos,
como suspiros,
cual rosas fragantes y bermejas
hasta la tuya.
anhelo que de este amor
no te quepa duda alguna
que te sientas adorada
_pues lo eres_
Intentaré demostrarte
a cada momento
este divino sentimiento
con palabras y hechos
y llenar éste con una frase
que me cunde el pecho:
¡Te amo, te amo, de vero!
Última edición: