Como anhela esta alma mía
que la primavera llegue a mi vida,
perfumando nuestras esencias
en paraíso entre enredaderas eternas.
No sé cuando vendrás amado mío,
mi corazón llora por tu venida,
mi espíritu te anhela cada día,
tanto tiempo sin verte ni sentirte mío.
Que el arco iris renazca en el azul del cielo,
las golondrinas tomen sus guitarras
y formen la sinfonía perfecta entre tu y yo,
que se desborden los manantiales en guirnaldas.
Ven, ven amado mío
toma mi mano sin temor,
no me dejes desfallecer....
Yo te necesito más que ayer.