Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te espero deshojando
los minutos que nos separan,
en aquella esquina nuestra
donde el viento acelera
sobrevive el rumor dulce
de un beso que fue mañana,
recorro todos los lugares
que guardan nuestras palabras
sintiendo tu piel risueña
en mis ojos cubiertos de plumas,
invoco a la lluvia nombrándote
caminando sobre tus huellas
que escriben mis versos
sobre las sufridas baldosas,
llueve tu risa color esperanza
inundando las calles
de abrazos con pegamento,
de labios como playas,
por fin veo como te acercas
saludando a los árboles,
respirando mariposas,
mi pecho se abre
como una flor en primavera,
te beso como nunca
y me das la mano
repleta de horas mágicas,
nos marchamos así juntitos
a fabricar recuerdos,
a besar la tarde
con nuestros ojos.
los minutos que nos separan,
en aquella esquina nuestra
donde el viento acelera
sobrevive el rumor dulce
de un beso que fue mañana,
recorro todos los lugares
que guardan nuestras palabras
sintiendo tu piel risueña
en mis ojos cubiertos de plumas,
invoco a la lluvia nombrándote
caminando sobre tus huellas
que escriben mis versos
sobre las sufridas baldosas,
llueve tu risa color esperanza
inundando las calles
de abrazos con pegamento,
de labios como playas,
por fin veo como te acercas
saludando a los árboles,
respirando mariposas,
mi pecho se abre
como una flor en primavera,
te beso como nunca
y me das la mano
repleta de horas mágicas,
nos marchamos así juntitos
a fabricar recuerdos,
a besar la tarde
con nuestros ojos.