Amartemisa
Poetisa
Te brindaré mis ojos
sin anestesia
para darte mi visión.
Si no puedes caminar,
si no ves por donde vas,
coge, coge mis ojos...
Rota, gita en ti mismo,
a veces la vida nos sortea,
no tengas miedo...
Clávale una estaca a tus verbos,
llanos, perversos,
imágenes sin credos,
lagunas, misterios,
la carne, el veneno, el miedo.
Toma mis ojos, luce tú solo
conmigo y sin mí.
Anda, sube, camina,
lucero, sonrisa,
rima, velero, océano,
el cielo, las estrellas,
mi cuerpo, tu boca,
los besos...
Anda, corre, vuela eterno.
Mis ojos te velan,
te guian. te esperan,
te sueñan, te duermen
en mis brazos,
sólo en mis dulces brazos
que agitan el lamento
y lo lanzan al vacío
sin eco y en seco.
Venga, vamos, camina,
vamos, peregrina en el silencio,
perfuma sus versos,
cadencia, el suspiro,
serena la esencia de tu alma,
sueña, acaricia los te quieros.
Vamos, coge mis ojos
y no te pares,
mis pupilas serán tu guía,
no temas, no tengas miedo...
Un ángel ha caído en tus manos
y quiere quedarse
en tu pecho,
en tu vergüenza,
en tu recuerdo
que será futuro
en mi vientre,
en las pestañas
de tu mirada,
que ya no ve
sino en mis ojos
de canela y esmeralda,
que ya no esperan
en la soledad de cinco dedos,
pues yacen firmes
en la esfera de mi tiempo.
sin anestesia
para darte mi visión.
Si no puedes caminar,
si no ves por donde vas,
coge, coge mis ojos...
Rota, gita en ti mismo,
a veces la vida nos sortea,
no tengas miedo...
Clávale una estaca a tus verbos,
llanos, perversos,
imágenes sin credos,
lagunas, misterios,
la carne, el veneno, el miedo.
Toma mis ojos, luce tú solo
conmigo y sin mí.
Anda, sube, camina,
lucero, sonrisa,
rima, velero, océano,
el cielo, las estrellas,
mi cuerpo, tu boca,
los besos...
Anda, corre, vuela eterno.
Mis ojos te velan,
te guian. te esperan,
te sueñan, te duermen
en mis brazos,
sólo en mis dulces brazos
que agitan el lamento
y lo lanzan al vacío
sin eco y en seco.
Venga, vamos, camina,
vamos, peregrina en el silencio,
perfuma sus versos,
cadencia, el suspiro,
serena la esencia de tu alma,
sueña, acaricia los te quieros.
Vamos, coge mis ojos
y no te pares,
mis pupilas serán tu guía,
no temas, no tengas miedo...
Un ángel ha caído en tus manos
y quiere quedarse
en tu pecho,
en tu vergüenza,
en tu recuerdo
que será futuro
en mi vientre,
en las pestañas
de tu mirada,
que ya no ve
sino en mis ojos
de canela y esmeralda,
que ya no esperan
en la soledad de cinco dedos,
pues yacen firmes
en la esfera de mi tiempo.
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