Asklepios
Incinerando envidias
Te buscó en la noche que ardía en la mayor de las batallas cósmicas, donde se arrullaba a la Luna.
Con frenesí, su petición confusa, deseaba la rotura de ese mar que los separaba.
Difícil vivir es dejar pasar el amor… olvidar ese amor, quizás, tan sólo de trayectorias cruzadas, que termina por llegar a los latidos perezosos. Los que ya no duelen ni en el corazón ni en la mente.
Dejó de tener sed de verdad.
Dejó de lamentar sus ausencias
pero, de por vida, te seguirá viendo…
… lo insuficiente.
Con frenesí, su petición confusa, deseaba la rotura de ese mar que los separaba.
Difícil vivir es dejar pasar el amor… olvidar ese amor, quizás, tan sólo de trayectorias cruzadas, que termina por llegar a los latidos perezosos. Los que ya no duelen ni en el corazón ni en la mente.
Dejó de tener sed de verdad.
Dejó de lamentar sus ausencias
pero, de por vida, te seguirá viendo…
… lo insuficiente.