Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te cedo mi verdad, mi sed primera,
el árbol que sostiene mi esperanza,
el pecho que en tu pecho se abalanza,
la vida que me abraza zalamera.
Te cedo mi canción, mi voz certera,
el credo que defiendo con mi lanza,
mi mano que en tu mano siempre avanza
cuidando por cuidarte, compañera.
Te brindo mi coraje persistente,
el brillo de mis ojos, mi sagrado,
la dicha de vivirme dignamente
Te cedo mi razón y mi costado,
y el alma que se entrega disidente,
y el cuerpo de tu cuerpo aficionado.
el árbol que sostiene mi esperanza,
el pecho que en tu pecho se abalanza,
la vida que me abraza zalamera.
Te cedo mi canción, mi voz certera,
el credo que defiendo con mi lanza,
mi mano que en tu mano siempre avanza
cuidando por cuidarte, compañera.
Te brindo mi coraje persistente,
el brillo de mis ojos, mi sagrado,
la dicha de vivirme dignamente
Te cedo mi razón y mi costado,
y el alma que se entrega disidente,
y el cuerpo de tu cuerpo aficionado.