Jose R
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te colmaré de besos
Pinceladas fluyentes se disfrazan
en el contorno de la piel, que hacen
destilar los más anhelados suspiros.
Emanando del dulzor de los labios,
eternos besos, profundas caricias
versadas se funden en cada
terso de seda prodigiosa.
Te verso con los ojos de mis
pupilas, recorriendo cada estación,
que visitaran los besos de mi corazón.
besos a beso te cubriré de un
intenso amor, de un amor verdadero.
Te impregnaré despacio, poco a poco
llegaré a tus pies, besando con sutileza
cada dedo y uña de tu hermoso templo.
Subiendo, me quedo anclado besando el
contoneo de tus maravillosos tobillos al viento,
prosigo la placentera escalada versada
con mis labios, llegando con los relieves
de mis besos a la sensualidad rociada que
provocan las cascadas cadentes de tus rodillas.
Sin descanso voy, surcando y besando,
cada muslo, musculo pasional escondido,
mis besos se adentran con fervor y sigilo
en el desván de las más sublimes fantasías,
en un volcán desbordante y ardiente desato
los deseos de la pasión que incitan a mi boca,
abrazando a tus labios con amor puro y desmedido.
Sumergiré cada beso en las dulces
olas que desprenden tú hermoso vértice.
Navegando por tus exóticas caderas,
pierdo el rumbo de mis besos,
desorientado vuelvo, resurgiendo,
con mesura tal indómita belleza,
Llego al puerto de tú pleno navío,
donde terminaré embriagándome
del vaivén de tu vientre. cruzar las
las altas cumbres paralelas, besando cada
verso que emerge de cada poesía
de tu bello pecho colosal.
Extasiando la traquea de tu garganta
con un paraíso de aromáticos besos,
inclinándose hasta tu nuca, transitarán,
terminando de llegar al punto más
efímero, los besos torrenciales de mi alma.
En tus labios se quedaran velando,
donde bailaran, consumando al cielo
con las constelaciones de sus luceros,
haciendo vibrar al mar con nuestros eternos besos.
Amor, por siempre colmaré de besos, todo tu hermoso ser.
Pinceladas fluyentes se disfrazan
en el contorno de la piel, que hacen
destilar los más anhelados suspiros.
Emanando del dulzor de los labios,
eternos besos, profundas caricias
versadas se funden en cada
terso de seda prodigiosa.
Te verso con los ojos de mis
pupilas, recorriendo cada estación,
que visitaran los besos de mi corazón.
besos a beso te cubriré de un
intenso amor, de un amor verdadero.
Te impregnaré despacio, poco a poco
llegaré a tus pies, besando con sutileza
cada dedo y uña de tu hermoso templo.
Subiendo, me quedo anclado besando el
contoneo de tus maravillosos tobillos al viento,
prosigo la placentera escalada versada
con mis labios, llegando con los relieves
de mis besos a la sensualidad rociada que
provocan las cascadas cadentes de tus rodillas.
Sin descanso voy, surcando y besando,
cada muslo, musculo pasional escondido,
mis besos se adentran con fervor y sigilo
en el desván de las más sublimes fantasías,
en un volcán desbordante y ardiente desato
los deseos de la pasión que incitan a mi boca,
abrazando a tus labios con amor puro y desmedido.
Sumergiré cada beso en las dulces
olas que desprenden tú hermoso vértice.
Navegando por tus exóticas caderas,
pierdo el rumbo de mis besos,
desorientado vuelvo, resurgiendo,
con mesura tal indómita belleza,
Llego al puerto de tú pleno navío,
donde terminaré embriagándome
del vaivén de tu vientre. cruzar las
las altas cumbres paralelas, besando cada
verso que emerge de cada poesía
de tu bello pecho colosal.
Extasiando la traquea de tu garganta
con un paraíso de aromáticos besos,
inclinándose hasta tu nuca, transitarán,
terminando de llegar al punto más
efímero, los besos torrenciales de mi alma.
En tus labios se quedaran velando,
donde bailaran, consumando al cielo
con las constelaciones de sus luceros,
haciendo vibrar al mar con nuestros eternos besos.
Amor, por siempre colmaré de besos, todo tu hermoso ser.