Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Te confieso
Te confieso mujer que aun te amo;
del jardín mi rosal aun dá flores,
de colores corolas amarillas
y de olores nostálgicos que invitan
a perfumar el recinto de tus dones.
Tu carisma, en mi te multiplica,
te convierte en un ser idolizado,
mis versos son los ramos adornados
rociados con el agua de mis penas
que te ofrezco para que tu me quieras.
Tu figura detras de los cristales,
que de a poco constante construyeras
son ventanas cerradas a mi paso:
invisibles barreras que me impiden
volver a ser lo que de ti yo era.
Pero he de tocar en ellas incesante
como ultimo bastión en que me apoye
para tenerte de nuevo entre mis brazos
y renovar los votos que te diera
por el resto de vida que nos quede.
Te confieso mujer que aun te amo;
del jardín mi rosal aun dá flores,
de colores corolas amarillas
y de olores nostálgicos que invitan
a perfumar el recinto de tus dones.
Tu carisma, en mi te multiplica,
te convierte en un ser idolizado,
mis versos son los ramos adornados
rociados con el agua de mis penas
que te ofrezco para que tu me quieras.
Tu figura detras de los cristales,
que de a poco constante construyeras
son ventanas cerradas a mi paso:
invisibles barreras que me impiden
volver a ser lo que de ti yo era.
Pero he de tocar en ellas incesante
como ultimo bastión en que me apoye
para tenerte de nuevo entre mis brazos
y renovar los votos que te diera
por el resto de vida que nos quede.
Última edición: