<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
Por fin te conozco
sin saberte desnuda
ni haber bailado mi piel
por cada atisbo carnal
que en una palabra te define... mujer
tú que prendiste tus lágrimas
con espinas de rosas en tus mejillas
y vendiste tu desamor
a la sociedad comercial
que conforma la pena y la melancolía
te conozco... por mis llagas
por tanto grado alcohólico
que viajo por mi venas
que abrió prisiones de mi boca
que no necesita de otros sexos
ni deseos pasajeros ni menos alquilados
teniéndote en este pedestal
lejana, inalcanzable y esquiva
y a mí como tu único feligrés.
Por fin te conozco
aunque me hallas olvidado
y mi nombre pase sin gloria
por tus labios y tus letras
y este amor de timidez
lo lleve el huracán de tu indiferencia
al fondo de un callejón
y seas más que solo un desamor
y de limosna me entregues tu lastima
tú que ríes entregándote
sin censuras ni objeciones
tú que estas detrás de estas líneas
que con nombre oculto
te llevo adherida a las paredes
de mi porfiado corazón.
te conozco
porque el destino
cruel verdugo...
me a puso a solo centímetros
de tu mirada, pero quitándome el habla.
Por fin te conozco
entre tanto vaivén de orgullo
entre tantas epístolas de ilusiones
donde tu llegas o viceversa
te conozco...
y voy amándote en voz bajita
entre tanto arrebato de olas
entre que Dios se olvido de mi alma
y el diablo la rechazo
por fin te conozco
porque sales de mi garganta
escapando de mis adentros
buscando victorias
desconociendo las derrotas
buscando tus manos
y al menos la caridad de tu cariño
siguiendo la pose de ser
solo uno más de tus amigos
y estando por dentro
pidiendo a gritos, mares de auxilio
para esta estupida costumbre
de herirnos mutuamente
así como la luna es esclava
de la noche y sus estrellas
yo soy esclavo tuyo
de tu belleza y tus mutilantes recuerdos.
sin saberte desnuda
ni haber bailado mi piel
por cada atisbo carnal
que en una palabra te define... mujer
tú que prendiste tus lágrimas
con espinas de rosas en tus mejillas
y vendiste tu desamor
a la sociedad comercial
que conforma la pena y la melancolía
te conozco... por mis llagas
por tanto grado alcohólico
que viajo por mi venas
que abrió prisiones de mi boca
que no necesita de otros sexos
ni deseos pasajeros ni menos alquilados
teniéndote en este pedestal
lejana, inalcanzable y esquiva
y a mí como tu único feligrés.
Por fin te conozco
aunque me hallas olvidado
y mi nombre pase sin gloria
por tus labios y tus letras
y este amor de timidez
lo lleve el huracán de tu indiferencia
al fondo de un callejón
y seas más que solo un desamor
y de limosna me entregues tu lastima
tú que ríes entregándote
sin censuras ni objeciones
tú que estas detrás de estas líneas
que con nombre oculto
te llevo adherida a las paredes
de mi porfiado corazón.
te conozco
porque el destino
cruel verdugo...
me a puso a solo centímetros
de tu mirada, pero quitándome el habla.
Por fin te conozco
entre tanto vaivén de orgullo
entre tantas epístolas de ilusiones
donde tu llegas o viceversa
te conozco...
y voy amándote en voz bajita
entre tanto arrebato de olas
entre que Dios se olvido de mi alma
y el diablo la rechazo
por fin te conozco
porque sales de mi garganta
escapando de mis adentros
buscando victorias
desconociendo las derrotas
buscando tus manos
y al menos la caridad de tu cariño
siguiendo la pose de ser
solo uno más de tus amigos
y estando por dentro
pidiendo a gritos, mares de auxilio
para esta estupida costumbre
de herirnos mutuamente
así como la luna es esclava
de la noche y sus estrellas
yo soy esclavo tuyo
de tu belleza y tus mutilantes recuerdos.
Última edición: