Yo se lo que anhelo,
estoy decidido.
Por eso no temo,
por eso te escribo.
Aquí algo siento,
Aquí dentro mío.
Fuego, suave viento,
de rosas en hilo.
Los sueños no corren,
Los sueños esperan.
Por ese valor,
por ese poema.
Que el alma conoce,
con celo lo guarda.
Hasta que florece,
con su perfume de alba.
No le robes el suspiro,
a este humilde corazón.
Que su amor es el de un niño,
y de hombre su pasión.
Nunca digas muza mía,
que lo mío es obsesión.
Si es eso lo que siento,
entonces, no existe el amor.
Cuando tu me lo permitas,
te dedicaré cada día.
Hasta que llegue ese momento,
te dedico esta poesía.
DEDICADO A ROMINA ARGÜELLO
estoy decidido.
Por eso no temo,
por eso te escribo.
Aquí algo siento,
Aquí dentro mío.
Fuego, suave viento,
de rosas en hilo.
Los sueños no corren,
Los sueños esperan.
Por ese valor,
por ese poema.
Que el alma conoce,
con celo lo guarda.
Hasta que florece,
con su perfume de alba.
No le robes el suspiro,
a este humilde corazón.
Que su amor es el de un niño,
y de hombre su pasión.
Nunca digas muza mía,
que lo mío es obsesión.
Si es eso lo que siento,
entonces, no existe el amor.
Cuando tu me lo permitas,
te dedicaré cada día.
Hasta que llegue ese momento,
te dedico esta poesía.
DEDICADO A ROMINA ARGÜELLO