Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
En tus ojos, tus pupilas,
brillan cual piedras preciosas.
Los dos hoyuelos que forma,
tu sonrisa, me encandilan.
En tu pecho, dos delicias
se alzan tan firmes y erguidas,
que mis besos y caricias
les prodigara mil vidas.
Es tu ombligo, flor primera,
capullo que aún no eclosiona,
preludio de primavera
Y más hacia abajo siguiera,
más abajo y más adentro,
pero temo,
que palabras no tuviera
brillan cual piedras preciosas.
Los dos hoyuelos que forma,
tu sonrisa, me encandilan.
En tu pecho, dos delicias
se alzan tan firmes y erguidas,
que mis besos y caricias
les prodigara mil vidas.
Es tu ombligo, flor primera,
capullo que aún no eclosiona,
preludio de primavera
Y más hacia abajo siguiera,
más abajo y más adentro,
pero temo,
que palabras no tuviera