DanteFranco
Poeta recién llegado
Te quise con pasión,
con fe inmensa y sincera,
hice de ti, mi prisión,
mi adorada quimera.
Por tu amor que sentía,
no pensé abandonarte,
si nunca te mentía,
para dolor no darte.
Mas lo bueno no dura,
y aquí, hemos llegado,
llorando la amargura,
del dolor que ha llegado.
No podemos continuar,
con acciones malvadas,
que amenazan destruir,
nuestro amor, los tiranos.
Por eso te digo adiós,
llorando me despido,
rogando siempre a Dios,
no me olvides, amor mío.
con fe inmensa y sincera,
hice de ti, mi prisión,
mi adorada quimera.
Por tu amor que sentía,
no pensé abandonarte,
si nunca te mentía,
para dolor no darte.
Mas lo bueno no dura,
y aquí, hemos llegado,
llorando la amargura,
del dolor que ha llegado.
No podemos continuar,
con acciones malvadas,
que amenazan destruir,
nuestro amor, los tiranos.
Por eso te digo adiós,
llorando me despido,
rogando siempre a Dios,
no me olvides, amor mío.