Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TE DIRÉ MÁS.
Tu corazón
es la brisa de la poesía
de la vida,
que si del llorar alimentas
a la flor de la pena
tu mano izquierda sabrá podar
lo que tu sonrisa no arranca,
del decir de un labio
que sangra
dice un poema que quiere,
ser el vaso
que recoja la alegría
de tu pensamiento,
que del sueño de tu pelo
salen
coplas a las nubes y se hace
recogimiento en el cielo
que en el sudario del infinito
te aguarda
el arropo de un éxtasis
sentirte, es la ola de mar
que rompe los dientes blancos
trocitos de perla en el suelo,
que recoge
la playa en su lejanía,
que al mirarte la luna
te suspira,
mimarte desea y te vela,
que las manos de Afrodita
te hacen
almohada en el valle,
donde el prado
es colchón de plumaje
y tu reposando en horizonte,
haces la línea más hermosa
dónde el sol
quiere esconderse en tu ombligo,
que en desvelo
la noche ...
te cubre con sabana hecha de estrellas
y si al cerrar los ojos
te sientes perdida
mira arriba,
siempre estará
mí sonrisa
para guardarte la mirada
y mis manos
para cerrarte los parpados
y mi voz
para decirte duerme
que yo te guardo.
Juanjota.
Tu corazón
es la brisa de la poesía
de la vida,
que si del llorar alimentas
a la flor de la pena
tu mano izquierda sabrá podar
lo que tu sonrisa no arranca,
del decir de un labio
que sangra
dice un poema que quiere,
ser el vaso
que recoja la alegría
de tu pensamiento,
que del sueño de tu pelo
salen
coplas a las nubes y se hace
recogimiento en el cielo
que en el sudario del infinito
te aguarda
el arropo de un éxtasis
sentirte, es la ola de mar
que rompe los dientes blancos
trocitos de perla en el suelo,
que recoge
la playa en su lejanía,
que al mirarte la luna
te suspira,
mimarte desea y te vela,
que las manos de Afrodita
te hacen
almohada en el valle,
donde el prado
es colchón de plumaje
y tu reposando en horizonte,
haces la línea más hermosa
dónde el sol
quiere esconderse en tu ombligo,
que en desvelo
la noche ...
te cubre con sabana hecha de estrellas
y si al cerrar los ojos
te sientes perdida
mira arriba,
siempre estará
mí sonrisa
para guardarte la mirada
y mis manos
para cerrarte los parpados
y mi voz
para decirte duerme
que yo te guardo.
Juanjota.
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