Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te has quedado dormida un día de marzo,
y no he vuelto a ver tu sonrisa,
y no he vuelto a escuchar tu voz grave y amable,
y no has vuelto a enseñar en las aulas,
y no has vuelto a barrer las veredas,
ya tus ojos no reconocen el verde que los baña,
ya tus manos no remiendan la tela que se ha roto,
ya tu boca no se deleita con el choclo y la cebolla.
Hoy tus sueños se han quedado postrados
en una cama, entre aparatos e inconciencia,
hoy tus besos no buscan el rubio de tu hijo,
hoy los paltos no quieren brotar su fruto,
hoy los jilgueros no quieren trinar su canto,
hace falta tu paso para alegrar los senderos,
la insolente tristeza sin llamarla se asentó con tu gente,
más la tristeza se adueñó, también, de tu morada,
que desde hace mucho te vio nacer, crecer, jugar, soñar, vivir.
Como me gustaría donar un poco de mi corazón,
para que puedas acunar la caricia de tu madre,
para que puedas ver el amor de tu padre,
para que puedas abrazar el desvelo de tus hermanos,
para que puedas junto a nosotros saborear nuestras lágrimas,
y con esto nos ayudas a remendar tu abatido cuerpo,
para que puedas regocijarte con el amor que tu familia,
que también, es la mía,
cada instante te entrega.
Verías que no fue estéril el amor que regaste con tu paso,
rogarías junto a nosotros,
para que despiertes de este laaaaaargo sueño,
que no te ha dejado barrer tus heridas,
que por mucho tiempo cargaste sin contarlas,
esas úlceras apartaron tu mente de la realidad.
¿Qué buscabas?....,
¿acaso buscabas ésta realidad?,
¿quizás querías volver a la lactancia y al pañal?,
¿acaso querías volver al vientre y a la calidez?,
¿quizás querías volver junto a Dios?,
las respuestas se han guardado en tu mente
y no se atreven a mostrarse,
que ni siquiera en tu mirada las encuentro,
pero, acepto tu silencio,
más acepto si Dios te llama a reír con él........
y no he vuelto a ver tu sonrisa,
y no he vuelto a escuchar tu voz grave y amable,
y no has vuelto a enseñar en las aulas,
y no has vuelto a barrer las veredas,
ya tus ojos no reconocen el verde que los baña,
ya tus manos no remiendan la tela que se ha roto,
ya tu boca no se deleita con el choclo y la cebolla.
Hoy tus sueños se han quedado postrados
en una cama, entre aparatos e inconciencia,
hoy tus besos no buscan el rubio de tu hijo,
hoy los paltos no quieren brotar su fruto,
hoy los jilgueros no quieren trinar su canto,
hace falta tu paso para alegrar los senderos,
la insolente tristeza sin llamarla se asentó con tu gente,
más la tristeza se adueñó, también, de tu morada,
que desde hace mucho te vio nacer, crecer, jugar, soñar, vivir.
Como me gustaría donar un poco de mi corazón,
para que puedas acunar la caricia de tu madre,
para que puedas ver el amor de tu padre,
para que puedas abrazar el desvelo de tus hermanos,
para que puedas junto a nosotros saborear nuestras lágrimas,
y con esto nos ayudas a remendar tu abatido cuerpo,
para que puedas regocijarte con el amor que tu familia,
que también, es la mía,
cada instante te entrega.
Verías que no fue estéril el amor que regaste con tu paso,
rogarías junto a nosotros,
para que despiertes de este laaaaaargo sueño,
que no te ha dejado barrer tus heridas,
que por mucho tiempo cargaste sin contarlas,
esas úlceras apartaron tu mente de la realidad.
¿Qué buscabas?....,
¿acaso buscabas ésta realidad?,
¿quizás querías volver a la lactancia y al pañal?,
¿acaso querías volver al vientre y a la calidez?,
¿quizás querías volver junto a Dios?,
las respuestas se han guardado en tu mente
y no se atreven a mostrarse,
que ni siquiera en tu mirada las encuentro,
pero, acepto tu silencio,
más acepto si Dios te llama a reír con él........