Te doy las gracias
porque en ti
crecen todos los ríos,
los árboles del sur
se reflejan en tu rostro
en tu pecho nacen
las más silvestres margaritas,
las más puras
y blancas calas.
Tu pintas el lienzo de mi cuerpo aún sin tocarlo...
Eres el romántico suelo
que pisan mis pies
la calma de una paloma
que se abre paso
en la cuidad de los olvidos.
Te doy las gracias
porque el trueno revienta
y no ensordece a mis oídos,
porque la llama de tu fuego
no quema, me abraza.
El íntimo resonar de tu arpa
es mi premio al final del camino azul.
Gracias
porque me dejas dibujar
tus blancos papeles de historia
de nuestra historia,
y el súbito pestañear de tus ojos
es para mí, solo para mí.
Agosto /2019
porque en ti
crecen todos los ríos,
los árboles del sur
se reflejan en tu rostro
en tu pecho nacen
las más silvestres margaritas,
las más puras
y blancas calas.
Tu pintas el lienzo de mi cuerpo aún sin tocarlo...
Eres el romántico suelo
que pisan mis pies
la calma de una paloma
que se abre paso
en la cuidad de los olvidos.
Te doy las gracias
porque el trueno revienta
y no ensordece a mis oídos,
porque la llama de tu fuego
no quema, me abraza.
El íntimo resonar de tu arpa
es mi premio al final del camino azul.
Gracias
porque me dejas dibujar
tus blancos papeles de historia
de nuestra historia,
y el súbito pestañear de tus ojos
es para mí, solo para mí.
Agosto /2019
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