Mariate
Poeta recién llegado
Cada vez que te acercas a mi lado en la cama
acaricias mi vientre con placer y desgano.
A tu mano le gusta dibujar… por ejemplo,
extraños garabatos de palomas o ángulos
sobre la piel tan blanca…y se sienten tan suaves
tus dedos recorriendo la superficie plana,
hasta que te detienes en el hueco pequeño
del ombligo y acercas tus labios, y tu lengua
cava en él muy despacio… y disparan los cielos.
Y luego con tus manos exploras el contorno
que enmarcan las caderas, y besas las salientes
perfectas de mis huesos pequeños y delgados.
Y estalla el Universo, cuando tus ojos lloran
y tus lágrimas mojan el lugar que cobija
el numen de la vida… y así, te quedas quieto,
temblando por un rato, con los ojos cerrados
y el rostro reposando en mi vientre… y yo
que te conozco y se bien lo que sientes
Desconecto las luces y bajo los parlantes,
y te dejo dormir… mientras callan los ruidos
tú viajas, amor mío, allí, hasta el inicio.
Y me quedo a esperar... que regreses conmigo.
acaricias mi vientre con placer y desgano.
A tu mano le gusta dibujar… por ejemplo,
extraños garabatos de palomas o ángulos
sobre la piel tan blanca…y se sienten tan suaves
tus dedos recorriendo la superficie plana,
hasta que te detienes en el hueco pequeño
del ombligo y acercas tus labios, y tu lengua
cava en él muy despacio… y disparan los cielos.
Y luego con tus manos exploras el contorno
que enmarcan las caderas, y besas las salientes
perfectas de mis huesos pequeños y delgados.
Y estalla el Universo, cuando tus ojos lloran
y tus lágrimas mojan el lugar que cobija
el numen de la vida… y así, te quedas quieto,
temblando por un rato, con los ojos cerrados
y el rostro reposando en mi vientre… y yo
que te conozco y se bien lo que sientes
Desconecto las luces y bajo los parlantes,
y te dejo dormir… mientras callan los ruidos
tú viajas, amor mío, allí, hasta el inicio.
Y me quedo a esperar... que regreses conmigo.