Te encontre recien nacida de una Montana.
Camine contigo, te moje y te bautice con agua fria de manantial.
No comprendi en aquel momento que eras parte de esa misma agua .
Luego entraste en la cascada y me mojaste los pantalones y el corazon.
Yo me asustaba con mi corazon deshidratado, mi corazon sin amor.
Entraste en mi como un rayo, con tus locas teorias arqueologicas,
Y yo me oblige en la noche a buscar con estrellas el pasadizo a tu boca.
Despues, hacerte mia. Fugarme a otra dimension -la tuya-,
y venirme, sobretodo venirme, desarmado y amado.
Nada evito tu escape, no diste tiempo ni a las lagrimas ni a las dudas.
Te fuiste con parte de mi y dejandote un poco.
Quede naufrago en tu isla y tu te fuiste a donde estan los mios.
Me has dejado abiertas las ganas y el pecho.
El mapa quemado y la brujula rota, perdido.