Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Te encontré
en el esplendor del viento,
en la incógnita de sentirme vivo,
en la lluvia extraña
y su rumor arcano.
Te encontré
en la sombrea de un misterio verde,
en la curva ciega del cielo eterno,
en el silencio inmenso
y su intimidad fría.
Te encontré
en el recodo de un tiempo insólito,
en el dormitar del agua profunda,
en la callada tristeza de los arboles
y sus coros de insectos grises.
Te encontré
en el rigor de cada amanecer,
en el ansia sin prisas de las nubes,
en el polvo de los caminos viejos
y sus horizontes inconclusos.
Te encontré
en la privacidad de mis sueños lánguidos,
en el letargo de mi tiempo prófugo,
en la dilación de la hora ultima
y su paso exiguo y enlutado.
en el esplendor del viento,
en la incógnita de sentirme vivo,
en la lluvia extraña
y su rumor arcano.
Te encontré
en la sombrea de un misterio verde,
en la curva ciega del cielo eterno,
en el silencio inmenso
y su intimidad fría.
Te encontré
en el recodo de un tiempo insólito,
en el dormitar del agua profunda,
en la callada tristeza de los arboles
y sus coros de insectos grises.
Te encontré
en el rigor de cada amanecer,
en el ansia sin prisas de las nubes,
en el polvo de los caminos viejos
y sus horizontes inconclusos.
Te encontré
en la privacidad de mis sueños lánguidos,
en el letargo de mi tiempo prófugo,
en la dilación de la hora ultima
y su paso exiguo y enlutado.