Alex Courant
Poeta adicto al portal
Te erigiste cual rosa
Era mi tierra negra… negra como una sombra:
camposanto de sueños, páramo de tristezas.
De ella sólo brotaban larvas ciegas y torpes,
espectros azufrados, una funesta espuma.
Hasta que en un momento, un aislado capullo
emergió como un sol, brotó como la sangre.
¡Te erigiste cual rosa ante estrellas y cielo,
ante viento y marea, ante un aciago hombre!
Yo te arranqué de tajo de la naturaleza
sin importar tu origen, tu pasado o tu rumbo.
Te apresé entre mis manos y te encamine a casa.
Mordí todos tus pétalos, me embriagué con tu aroma,
avancé por tu tallo, degusté de tu savia,
¡Y así me crucifique por siempre en tus espinas!