Baquevory
Poeta recién llegado
Te escribo esta carta, madre,
Por orden del profesor,
Pues yo he sido castigado
Sin ninguna compasión,
Y después de regañarme
Me han llevado al director.
Tras ponerme muchos partes
Hubo una amonestación,
Con un historial así
Pronto vendrá la expulsión.
Tras todo lo que te he dicho,
Expuesta la situación,
Es lógico que te enfades
Con violencia y repulsión.
En cuanto yo llegue a casa
Me esperará un buen hostión,
Me lo merezco, sin duda,
Te doy toda la razón,
Pero si por un casual
Quieres más información
Sobre lo que me ha ocurrido
Aunque no me des perdón
Te invito en este momento
Con todo mi corazón
A que me sigas leyendo
Aunque tu rabia sea atroz.
Por haber hecho justicia
Dicen que soy un violento,
Que no contengo mi rabia,
Que merezco un escarmiento.
Dicen que soy un mal bicho,
Que no conozco el respeto,
Que he sido un chico agresivo
Con todos mis compañeros.
Y nada de esto es mentira,
Mi violencia yo no niego,
Y todos estos castigos
Sin duda me los merezco.
A uno le he roto tres dientes,
A otro le di con un hierro,
A otro le di un empujón,
A otro le he prendido fuego
Usando un insecticida
Y un bienhallado mechero.
Agredir gente está mal,
Y tú, que bien me conoces
Sabes que nunca es mi estilo
El inflarme a dar hostiones,
Pero en ciertas circunstancias
Todo cambia, no te asombres,
Que después de tanto acoso
Me dejaron sin opciones.
Pasados solo unos días
Desde que llegué a este centro
Surgióme la enemistad
Con todos mis compañeros.
Yo intenté mostrarme amable,
Ellos amables no fueron,
Pues por verme diferente
De sus grupos me excluyeron.
Me dieron todos la espalda,
Y no contentos con eso
Me empezaron a hacer bullying.
Por saco siempre me dieron,
Sin parar un solo día
Jodiéndome los recreos.
Me quitan el bocadillo
Mientras me sueltan capones
Y al bajar las escaleras
Siempre me dan empujones.
Como era, pues, de esperar
También me ponen mil motes
Que ellos nunca se dignaron
A llamarme por mi nombre.
Yo soy un hombre de paz,
Algo raro entre los hombres
Y siempre quise buscar
Pacíficas soluciones
A un problema como el mío.
¡Acabé hasta los cojones,
Y resolví, pues, vengarme
De tantos acosadores!
No vale una puta mierda
Decírselo al profesor
Te dirá "vete a otro sitio",
O te ignorará el cabrón.
Hay mil campañas de mierda
Para la concienciación
Sobre el acoso escolar
Para evitar este horror,
Con lemas abominables
Como el de aquella ocasión:
"Si no quieres que te acosen
No seas el acosador".
¿Qué puta mierda me cuentas?
¡Si empiezan ellos, no yo!
Y si respondo con paz
Su respuesta es guerra atroz.
A nadie puedo quejarme
No hay un puto profesor
Que quiera tomar medidas
Al ver esta situación.
Dicen "son cosas de críos,
Intervenir es peor,
Estas cosas siempre pasan
Toda la vida de Dios".
Mi paciencia es gigantesca
Pero no es ilimitada,
Y una situación así
Tenía que ser zanjada,
Con un rebote infinito
Me levanté esta mañana,
Me miré al espejo y dije:
"¡Qué cojones! De hoy no pasa,
A tantos hijos de puta
He de partirles la cara".
Y en cuanto encontré el momento
Ejecuté mi venganza,
Recreándome en su dolor,
Haciendo que agonizaran.
Los profesores lo vieron
Y entonces me la cargué,
Que siempre fueron hipócritas
Y siempre lo habrán de ser.
Si me acosan, no se asustan;
Mas si pienso en responder
Se acojonan, se horrorizan
Y ya me quieren prender.
Ahora ya no hay solución
La he cagado, no lo niego
Y todo lo que me ocurra
A partir de ahora merezco.
Mas, no obstante, ¿qué cojones?
Yo de esto no me arrepiento,
Que ha estado fenomenal,
Que muy feliz yo me siento,
Y así pues, aunque esto os joda,
Y aunque os parezca perverso
Si ocasión volviera a haber
Sin dudar volveré a hacerlo.
Por orden del profesor,
Pues yo he sido castigado
Sin ninguna compasión,
Y después de regañarme
Me han llevado al director.
Tras ponerme muchos partes
Hubo una amonestación,
Con un historial así
Pronto vendrá la expulsión.
Tras todo lo que te he dicho,
Expuesta la situación,
Es lógico que te enfades
Con violencia y repulsión.
En cuanto yo llegue a casa
Me esperará un buen hostión,
Me lo merezco, sin duda,
Te doy toda la razón,
Pero si por un casual
Quieres más información
Sobre lo que me ha ocurrido
Aunque no me des perdón
Te invito en este momento
Con todo mi corazón
A que me sigas leyendo
Aunque tu rabia sea atroz.
Por haber hecho justicia
Dicen que soy un violento,
Que no contengo mi rabia,
Que merezco un escarmiento.
Dicen que soy un mal bicho,
Que no conozco el respeto,
Que he sido un chico agresivo
Con todos mis compañeros.
Y nada de esto es mentira,
Mi violencia yo no niego,
Y todos estos castigos
Sin duda me los merezco.
A uno le he roto tres dientes,
A otro le di con un hierro,
A otro le di un empujón,
A otro le he prendido fuego
Usando un insecticida
Y un bienhallado mechero.
Agredir gente está mal,
Y tú, que bien me conoces
Sabes que nunca es mi estilo
El inflarme a dar hostiones,
Pero en ciertas circunstancias
Todo cambia, no te asombres,
Que después de tanto acoso
Me dejaron sin opciones.
Pasados solo unos días
Desde que llegué a este centro
Surgióme la enemistad
Con todos mis compañeros.
Yo intenté mostrarme amable,
Ellos amables no fueron,
Pues por verme diferente
De sus grupos me excluyeron.
Me dieron todos la espalda,
Y no contentos con eso
Me empezaron a hacer bullying.
Por saco siempre me dieron,
Sin parar un solo día
Jodiéndome los recreos.
Me quitan el bocadillo
Mientras me sueltan capones
Y al bajar las escaleras
Siempre me dan empujones.
Como era, pues, de esperar
También me ponen mil motes
Que ellos nunca se dignaron
A llamarme por mi nombre.
Yo soy un hombre de paz,
Algo raro entre los hombres
Y siempre quise buscar
Pacíficas soluciones
A un problema como el mío.
¡Acabé hasta los cojones,
Y resolví, pues, vengarme
De tantos acosadores!
No vale una puta mierda
Decírselo al profesor
Te dirá "vete a otro sitio",
O te ignorará el cabrón.
Hay mil campañas de mierda
Para la concienciación
Sobre el acoso escolar
Para evitar este horror,
Con lemas abominables
Como el de aquella ocasión:
"Si no quieres que te acosen
No seas el acosador".
¿Qué puta mierda me cuentas?
¡Si empiezan ellos, no yo!
Y si respondo con paz
Su respuesta es guerra atroz.
A nadie puedo quejarme
No hay un puto profesor
Que quiera tomar medidas
Al ver esta situación.
Dicen "son cosas de críos,
Intervenir es peor,
Estas cosas siempre pasan
Toda la vida de Dios".
Mi paciencia es gigantesca
Pero no es ilimitada,
Y una situación así
Tenía que ser zanjada,
Con un rebote infinito
Me levanté esta mañana,
Me miré al espejo y dije:
"¡Qué cojones! De hoy no pasa,
A tantos hijos de puta
He de partirles la cara".
Y en cuanto encontré el momento
Ejecuté mi venganza,
Recreándome en su dolor,
Haciendo que agonizaran.
Los profesores lo vieron
Y entonces me la cargué,
Que siempre fueron hipócritas
Y siempre lo habrán de ser.
Si me acosan, no se asustan;
Mas si pienso en responder
Se acojonan, se horrorizan
Y ya me quieren prender.
Ahora ya no hay solución
La he cagado, no lo niego
Y todo lo que me ocurra
A partir de ahora merezco.
Mas, no obstante, ¿qué cojones?
Yo de esto no me arrepiento,
Que ha estado fenomenal,
Que muy feliz yo me siento,
Y así pues, aunque esto os joda,
Y aunque os parezca perverso
Si ocasión volviera a haber
Sin dudar volveré a hacerlo.