sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te escribo mi faraona
donde puedo ver
tus bellos
ojos de pirámides
envueltas en mis pupilas.
Quiero ser tu ángel
el que vuela en tus aplausos
para llevarte conmigo.
Aplausos no son solo significados
en la memoria de los centrados corazones
aun te sigo soñando en llamas de hielo.
Ese fuego congelado
que me tienes hecho
en tu profundo sentir,
no sé respirar sin tu aliento
cuando busco tu nombre
en mi piel
para deshacerte mí sangre
y purificarla
con latidos
hasta tenerte
en el corazón
que profundiza
entre cada sonido
de llevarte
a mi alma.
Mírame desnudo
tal y como nací
en ese lugar
que nació
en nuestro destino
y ahora que eres faraona
de tu gran Egipto
solo quiero que conozcas
que soy tu esclavo enamorado
nadie sabe nuestro secreto
porque te amo tanto
que las pirámides se entonan
en la esfera de nuestra voz
que no se entere nadie
de nuestro romance
simplemente las aguas
del Nilo nos bendecirán
entre la oscuridad
de la noche
y la claridad de tus besos
porque aunque nadie lo sepa
escribí en las paredes
de mi celda
que aun te sigo amando
porque nuestro corazón
no habla solo
habla con el deseo
de beber de tus labios
esa medicina
que me lleva a tu sonrisa
esa que nos hace el amor
entre la brisa
y el corazón
que nos esclaviza
hasta más allá
de los siglos
y más allá
de la muerte
porque te quiero mi faraona.