Te escribo porque te quiero,
alma incandescente.
Te escribo porque mi voz ya no es suficiente.
Te escribo porque tu silencio me agota,
oscuridad misteriosa.
Te escribo porque la muerte es poca cosa.
Te escribo porque eres indecisa,
dulzura mía en tu lejanía.
Te escribo porque todavía no eres mía.
Te escribo porque no tendré respuesta,
trampa mortal.
Te escribo porque juegas con mis lágrimas de sal.
Te escribo porque me hechizas,
amor embrujado.
Te escribo porque estoy desesperado.
Te escribo porque extraño tus besos,
húmedos y con deseos.
Te escribo porque no eres más que un recuerdo.
Martín David Pasternak
alma incandescente.
Te escribo porque mi voz ya no es suficiente.
Te escribo porque tu silencio me agota,
oscuridad misteriosa.
Te escribo porque la muerte es poca cosa.
Te escribo porque eres indecisa,
dulzura mía en tu lejanía.
Te escribo porque todavía no eres mía.
Te escribo porque no tendré respuesta,
trampa mortal.
Te escribo porque juegas con mis lágrimas de sal.
Te escribo porque me hechizas,
amor embrujado.
Te escribo porque estoy desesperado.
Te escribo porque extraño tus besos,
húmedos y con deseos.
Te escribo porque no eres más que un recuerdo.
Martín David Pasternak