wolfangoethe
Poeta recién llegado
Te escucho llover cada noche,
por la ausencia, mojar el vacío,
tus blancas mejillas se limpian
como las laderas de los ríos en verano.
Tus soles aun buscan su fantasma,
perdida tu mirada, sobre una pared blanca,
cada noche retornas, cada noche,
la humedad en tu rostro se convierte en tu moira.
Profundo dolor contemplarte,
con esos hermosos ojos enamorados,
viendo el cielo, esperando respuestas,
elevando las manos para tocar las estrellas.
Esas compañeras tuyas en mojadas horas,
dejan, junto contigo, su brillo en suspenso,
esperando que descanse el astro inmenso,
para dar respuesta a tu sufrimiento.
No, no está ahí su esencia,
no está en las noches,
no está en los días,
se ha ido, dejando a su paso melancolía.
por la ausencia, mojar el vacío,
tus blancas mejillas se limpian
como las laderas de los ríos en verano.
Tus soles aun buscan su fantasma,
perdida tu mirada, sobre una pared blanca,
cada noche retornas, cada noche,
la humedad en tu rostro se convierte en tu moira.
Profundo dolor contemplarte,
con esos hermosos ojos enamorados,
viendo el cielo, esperando respuestas,
elevando las manos para tocar las estrellas.
Esas compañeras tuyas en mojadas horas,
dejan, junto contigo, su brillo en suspenso,
esperando que descanse el astro inmenso,
para dar respuesta a tu sufrimiento.
No, no está ahí su esencia,
no está en las noches,
no está en los días,
se ha ido, dejando a su paso melancolía.
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