Te esperaré cada tarde cada mañana cada noche
Te esperare junto a un arcoíris,
Junto al mismo que te acompaño por el camino que te trajo a mí.
Te recordare en cada sol en cada luna en cada estrella
que Dios ponga en el cielo.
Te amaré a lo largo de mi existencia
Te amaré hasta cuando ya no pertenezca a este mundo.
Eres tan frágil, tan fuerte,
Que mis labios nunca te dijeron cuanto te extrañaron.
Estabas tan cerca tan lejos,
Que mis recuerdos te mantuvieron viva en el olvido.
Y en este silencio de insomnio de ausencia
Recuerdo esa alegría absoluta que adornaba tu alma
Y te vi sonreír una vez más, cada tarde .
cuando el sol caía sobre tus hombros.
Y fue tu imagen la que se perdió en la distancia
La que se desvaneció en el tiempo
La que sin atreverse
me hizo vivir con tu recuerdo.
Y en tí todo parecía primavera
todo era poesía.
Cada vez que me regalabas una mirada.
Cada vez que desde tu ventana
Sin saberlo me regalabas un poco mas de ti.
Fueron pocas las tardes contigo
Y fueron opacas las tardes sin tí,
Y así fueron eternos uno a uno los momentos
Que compartí sin tu adiós.
Callé cada palabra
Omití cada sonrisa
Y quité de mí cada cosa que revelara cuánto me gustabas
Y así pasaron mil cosas
Y así moriría mil veces
Enumerándote con nuestras manos enlazadas.
Los versos que se perdieron en el ocaso
MARTÍN MORTON
Te esperare junto a un arcoíris,
Junto al mismo que te acompaño por el camino que te trajo a mí.
Te recordare en cada sol en cada luna en cada estrella
que Dios ponga en el cielo.
Te amaré a lo largo de mi existencia
Te amaré hasta cuando ya no pertenezca a este mundo.
Eres tan frágil, tan fuerte,
Que mis labios nunca te dijeron cuanto te extrañaron.
Estabas tan cerca tan lejos,
Que mis recuerdos te mantuvieron viva en el olvido.
Y en este silencio de insomnio de ausencia
Recuerdo esa alegría absoluta que adornaba tu alma
Y te vi sonreír una vez más, cada tarde .
cuando el sol caía sobre tus hombros.
Y fue tu imagen la que se perdió en la distancia
La que se desvaneció en el tiempo
La que sin atreverse
me hizo vivir con tu recuerdo.
Y en tí todo parecía primavera
todo era poesía.
Cada vez que me regalabas una mirada.
Cada vez que desde tu ventana
Sin saberlo me regalabas un poco mas de ti.
Fueron pocas las tardes contigo
Y fueron opacas las tardes sin tí,
Y así fueron eternos uno a uno los momentos
Que compartí sin tu adiós.
Callé cada palabra
Omití cada sonrisa
Y quité de mí cada cosa que revelara cuánto me gustabas
Y así pasaron mil cosas
Y así moriría mil veces
Enumerándote con nuestras manos enlazadas.
Los versos que se perdieron en el ocaso
MARTÍN MORTON