Hoy igual que ayer te espero,
aun no se como eres,
no conozco tu olor ni el color de tu pelo,
ni siquiera se si me buscas,
si me piensas
o si sabes que existo.
Pero hoy como ayer te espero,
espero tus manos construyéndome una caricia,
espero a tus labios regalándome una flor de besos,
imagino tus ojos perdidos en los míos en una tarde inmensa,
en un tiempo sin horas ni minutos,
bajo un árbol de nubes regalando versos en flor.
Pero ya se que hoy no vendrás,
y que quizá mañana tampoco,
no se donde estás,
no se si existes o si te invento,
no se si invento tus palabras cantándome al oído desde alguna ventana perdida
desde algún sitio que no conozco,
en algún lugar,
no se si algún día vendrás,
porque no se si existes o si te invento,
pero si existes búscame,
llámame,
porque noche a noche yo te espero,
te escribo y te canto,
y bajo éste árbol al que llamo casa
grito te quiero
cuando duermo sueño con tu nombre y tus labios,
con el color de tu piel,
con la hermosa tarde en que vendrás.
Hoy tampoco llegaste,
quizá no es el momento.
Pero si me escuchas
estoy aquí
bajo este árbol al que llamo casa,
esperándote.
aun no se como eres,
no conozco tu olor ni el color de tu pelo,
ni siquiera se si me buscas,
si me piensas
o si sabes que existo.
Pero hoy como ayer te espero,
espero tus manos construyéndome una caricia,
espero a tus labios regalándome una flor de besos,
imagino tus ojos perdidos en los míos en una tarde inmensa,
en un tiempo sin horas ni minutos,
bajo un árbol de nubes regalando versos en flor.
Pero ya se que hoy no vendrás,
y que quizá mañana tampoco,
no se donde estás,
no se si existes o si te invento,
no se si invento tus palabras cantándome al oído desde alguna ventana perdida
desde algún sitio que no conozco,
en algún lugar,
no se si algún día vendrás,
porque no se si existes o si te invento,
pero si existes búscame,
llámame,
porque noche a noche yo te espero,
te escribo y te canto,
y bajo éste árbol al que llamo casa
grito te quiero
cuando duermo sueño con tu nombre y tus labios,
con el color de tu piel,
con la hermosa tarde en que vendrás.
Hoy tampoco llegaste,
quizá no es el momento.
Pero si me escuchas
estoy aquí
bajo este árbol al que llamo casa,
esperándote.