zacil
Heredera de la melancolía.
Comprendo que en tus ojos no me veré jamás
y con tristeza me doy cuenta que tus labios no he de rosar,
ni en tus brazos me podrè refugiar.
Vencida en dolor, en llanto, en amargura,
por saberte de otra.
Y aunque nunca me mire en tus ojos,
ni jamás roce tus labios
o tal vez nunca me refugie en tus brazos
siempre te estaré esperando,
esperando para conocerte, para amarte y para adorarte,
dejando atrás la distancia y la soledad desesperada
que aguarda ser relevada con tu llegada.
y con tristeza me doy cuenta que tus labios no he de rosar,
ni en tus brazos me podrè refugiar.
Vencida en dolor, en llanto, en amargura,
por saberte de otra.
Y aunque nunca me mire en tus ojos,
ni jamás roce tus labios
o tal vez nunca me refugie en tus brazos
siempre te estaré esperando,
esperando para conocerte, para amarte y para adorarte,
dejando atrás la distancia y la soledad desesperada
que aguarda ser relevada con tu llegada.
Última edición: