viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu boca es dulce y marina,
calor de labios salados,
rosa que pierde su espina
cada vez que son besados.
No mires, ahora no mires,
estate quieta que te estoy dibujando.
Esos contornos que sonríen
cada vez que llegas andando.
Esas curvas que silban tristes
si te vas alejando.
Tíldame de lo que quieras,
acentúame en tu verso.
Acurrúcame en tus caderas
mientras tus ojos me dan un beso.
No mires, aún no mires,
estate quieta que te estoy dibujando.
Tus manos me invitan
a vivir en tus dedos,
corriendo tras las cosquillas
que quiero atrapar y no puedo.
Tu piel me lía eficiente
como si fuera un cigarrillo,
y me consumes exigente
de caricias y cariño.
No mires, no mires todavía,
estate quieta que te estoy dibujando.
Estará listo enseguida,
y después a pintarlo.
Mientras ... el color del amor se destila
de tu nombre al susurrarlo.
calor de labios salados,
rosa que pierde su espina
cada vez que son besados.
No mires, ahora no mires,
estate quieta que te estoy dibujando.
Esos contornos que sonríen
cada vez que llegas andando.
Esas curvas que silban tristes
si te vas alejando.
Tíldame de lo que quieras,
acentúame en tu verso.
Acurrúcame en tus caderas
mientras tus ojos me dan un beso.
No mires, aún no mires,
estate quieta que te estoy dibujando.
Tus manos me invitan
a vivir en tus dedos,
corriendo tras las cosquillas
que quiero atrapar y no puedo.
Tu piel me lía eficiente
como si fuera un cigarrillo,
y me consumes exigente
de caricias y cariño.
No mires, no mires todavía,
estate quieta que te estoy dibujando.
Estará listo enseguida,
y después a pintarlo.
Mientras ... el color del amor se destila
de tu nombre al susurrarlo.
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