lokyo
Poeta recién llegado
Cuando llegue la noche,
Y quebradiza mi voz, llame tu nombre.
Cuando me fume un cigarrillo,
y se me esfume el pensamiento,
Cuando vestido de piel y turbados de mar,
mis ojos, sueñen
te extrañare,
cuando vea el azul des cielo,
cuando me pasee por las montañas,
y por la orilla del profundo océano.
Te extráñate,
mientras adivine los colores de un artista,
mientras te leas a Neruda,
o a Vallejo con sus golpes tan fuertes.
Te extrañare
Pues me sacudirá tu ausencia,
Yo aquí, triste, solo y abandonado,
mismo quijote en plena mancha,
esperando en vano a dulcinea.
Te extrañare,
mientras se lea fantasía,
y mi aborrecida pluma dibuje tu nombre,
o mientras alguien escriba, bandida,
mujer pura en falsedad.
Te extrañare,
cándida flor casi marchita,
romántica frase inconclusa,
del viento, del mundo, de la vida.
Te extrañare,
mi ilusión perdida.
Y quebradiza mi voz, llame tu nombre.
Cuando me fume un cigarrillo,
y se me esfume el pensamiento,
Cuando vestido de piel y turbados de mar,
mis ojos, sueñen
te extrañare,
cuando vea el azul des cielo,
cuando me pasee por las montañas,
y por la orilla del profundo océano.
Te extráñate,
mientras adivine los colores de un artista,
mientras te leas a Neruda,
o a Vallejo con sus golpes tan fuertes.
Te extrañare
Pues me sacudirá tu ausencia,
Yo aquí, triste, solo y abandonado,
mismo quijote en plena mancha,
esperando en vano a dulcinea.
Te extrañare,
mientras se lea fantasía,
y mi aborrecida pluma dibuje tu nombre,
o mientras alguien escriba, bandida,
mujer pura en falsedad.
Te extrañare,
cándida flor casi marchita,
romántica frase inconclusa,
del viento, del mundo, de la vida.
Te extrañare,
mi ilusión perdida.