Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Te extraño ahora que te has ido
con las alas tendidas al viento,
cruzando con el sol iluminado
el eterno y brillante firmamento
dejando para mis pobres soledades
el cielo de nubes cubierto.
Te extraño ahora que no estás
y dejaste tus huellas en silencio,
cuando no tengo tus abrazos
ni tampoco tus suaves besos
cuando el aire que respiro
me dice que eres un recuerdo.
Te extraño cuando oigo el corazón
pidiendo auxilio y consuelo,
cuando el aroma de tu piel
se confunde con el hielo
de este trago amargo
de lágrimas y pedazos de cielo.
Te extraño, y solo eso sé decir
cuando escribo con sentimiento,
mis letras se desmoronan
y mis pies pisan el suelo
donde yacen caídos para siempre
de tus flores los marchitos pétalos.
Te extraño en cada amanecer
y en la tarde que ilumina el aposento
donde reíamos con el Sol
y llorábamos con el viento,
las caricias cuando la Luna
nos tendía un oscuro velo.
Te extraño en mis soledades
que me carcomen a fuego lento
pues detrás de tus fugitivos pies
las soñadoras ilusiones se fueron
para corroborar con tristeza
que tu amor tiene otro dueño.
con las alas tendidas al viento,
cruzando con el sol iluminado
el eterno y brillante firmamento
dejando para mis pobres soledades
el cielo de nubes cubierto.
Te extraño ahora que no estás
y dejaste tus huellas en silencio,
cuando no tengo tus abrazos
ni tampoco tus suaves besos
cuando el aire que respiro
me dice que eres un recuerdo.
Te extraño cuando oigo el corazón
pidiendo auxilio y consuelo,
cuando el aroma de tu piel
se confunde con el hielo
de este trago amargo
de lágrimas y pedazos de cielo.
Te extraño, y solo eso sé decir
cuando escribo con sentimiento,
mis letras se desmoronan
y mis pies pisan el suelo
donde yacen caídos para siempre
de tus flores los marchitos pétalos.
Te extraño en cada amanecer
y en la tarde que ilumina el aposento
donde reíamos con el Sol
y llorábamos con el viento,
las caricias cuando la Luna
nos tendía un oscuro velo.
Te extraño en mis soledades
que me carcomen a fuego lento
pues detrás de tus fugitivos pies
las soñadoras ilusiones se fueron
para corroborar con tristeza
que tu amor tiene otro dueño.