wilber1967
Poeta asiduo al portal
Y cada vez que vuelvo ahí donde dormitas;
Ahí donde quedaron los rizos de tu pelo,
ahí donde quedó tu corazón y el mío;
ahí donde la sombra de un árbol te cobija.
Ahí donde naciste, ahí donde creciste,
ahí donde jugaste entre el cielo y la tierra;
ahí entré blancas nubes ahora te recuerdo
y vienen a mi mente hermosas fantasías.
Y empiezo a imaginarte y te veo tan bella,
cuando eras una niña de corazón soñante.
Y acaso a mí me importa el famoso diccionario
cuando se trata de ti inventó mil palabras.
Cuando eras la princesa de bellas fantasías
cuando eras la alegría de estrellas y luceros.
Cuando jugabas tú en esa plaza oscura,
llegaban las estrellas a hacerte compañía.
Qué bella que quedaste cuando me despedías,
pareciera que nunca a mí me abandonaste,
que hermosa tú figura, que linda cabellera;
que hermosa te veías; que forma tan bonita en que tú te alejaste.
Ahí donde quedaron los rizos de tu pelo,
ahí donde quedó tu corazón y el mío;
ahí donde la sombra de un árbol te cobija.
Ahí donde naciste, ahí donde creciste,
ahí donde jugaste entre el cielo y la tierra;
ahí entré blancas nubes ahora te recuerdo
y vienen a mi mente hermosas fantasías.
Y empiezo a imaginarte y te veo tan bella,
cuando eras una niña de corazón soñante.
Y acaso a mí me importa el famoso diccionario
cuando se trata de ti inventó mil palabras.
Cuando eras la princesa de bellas fantasías
cuando eras la alegría de estrellas y luceros.
Cuando jugabas tú en esa plaza oscura,
llegaban las estrellas a hacerte compañía.
Qué bella que quedaste cuando me despedías,
pareciera que nunca a mí me abandonaste,
que hermosa tú figura, que linda cabellera;
que hermosa te veías; que forma tan bonita en que tú te alejaste.
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