jatar
Poeta recién llegado
TE EXTRAÑO
Como te extraño amor,
en estas noches que no estoy contigo.
Siento de veras estar solo;
solo en el cuarto, haciendo
monólogos conmigo.
Triste y lejana esta mi alma,
sin tu afecto y tu presencia.
Únicamente mi mente te dibuja;
haciéndome olvidar de tu ausencia.
Cuando la noche cubre todo,
con su manto de tinieblas
y las diez de la noche,
las manijas del reloj señalan;
pienso y me digo:
ya esta durmiendo mi pequeña.
Y empiezo a revivir esos momentos,
cuando a su lado, en el lecho
yo me acuesto,
y la abrazo, después de darle
un amoroso beso de buenas noches.
Abrazada a mi cuerpo,
su sueño es un relámpago;
por que al instante, entre mis brazos,
no se oye sino el leve y sosegado
respirar de mi pequeña.
Y a veces me desvelo
cuidandole su sueño;
mirando su respirar,
tan suave y alagueño;
y yo abrazado a su pequeño cuerpo,
me siento un rey sin trono,
pero de una reina dueño.
Por un momento a veces,
me aparto de su cuerpo,
pero ella suavemente;
se acerca al mio nuevamente.
Siento tristeza al recordar todo esto.
Nostalgia de querer tenerte y no tenerte.
angustia de estar contigo siempre;
para no ver en esos ojos bellos,
esas hermosas lagrimas diamantinas,
que cubren tus pupilas,
que mojan tu cara,
y enjugan tus labios con dulzura.
JATAR
Como te extraño amor,
en estas noches que no estoy contigo.
Siento de veras estar solo;
solo en el cuarto, haciendo
monólogos conmigo.
Triste y lejana esta mi alma,
sin tu afecto y tu presencia.
Únicamente mi mente te dibuja;
haciéndome olvidar de tu ausencia.
Cuando la noche cubre todo,
con su manto de tinieblas
y las diez de la noche,
las manijas del reloj señalan;
pienso y me digo:
ya esta durmiendo mi pequeña.
Y empiezo a revivir esos momentos,
cuando a su lado, en el lecho
yo me acuesto,
y la abrazo, después de darle
un amoroso beso de buenas noches.
Abrazada a mi cuerpo,
su sueño es un relámpago;
por que al instante, entre mis brazos,
no se oye sino el leve y sosegado
respirar de mi pequeña.
Y a veces me desvelo
cuidandole su sueño;
mirando su respirar,
tan suave y alagueño;
y yo abrazado a su pequeño cuerpo,
me siento un rey sin trono,
pero de una reina dueño.
Por un momento a veces,
me aparto de su cuerpo,
pero ella suavemente;
se acerca al mio nuevamente.
Siento tristeza al recordar todo esto.
Nostalgia de querer tenerte y no tenerte.
angustia de estar contigo siempre;
para no ver en esos ojos bellos,
esas hermosas lagrimas diamantinas,
que cubren tus pupilas,
que mojan tu cara,
y enjugan tus labios con dulzura.
JATAR
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