[center:77c9a10854]La nostalgia nos cuelga del cuello.
Nos miramos y al mismo tiempo negamos.
Este sentimiento controlamos
para que no se escape de nuestros cuerpos.
Yo sé que ambos anhelamos
perdernos en nuestros recuerdos,
volver a sentirnos como antes,
no dejar de luchar contra el destino.
¡Pero callamos, silenciamos cada deseo!
y lo guardamos en el vacío
de nuestras locas mentes,
en cada suspiro de nuestras tristes almas.
Soy una cobarde que teme el regreso
a tus brazos tibios que adoro,
que hoy más que nunca extraño,
pero que a mi al callar has cerrado.
Ahora me has nombrado paloma,
solo que no tengo vuelo alto ni preciso,
muero en cada intento de olvido
de este amor que en el pecho me has escrito.
Ahora soy gaviota llevada por la brisa,
sin fuerzas ni deseo alguno,
guiada por la vida, por la realidad,
sin dejar escapar ningún sueño por el cual luchar.[/center:77c9a10854]
Nos miramos y al mismo tiempo negamos.
Este sentimiento controlamos
para que no se escape de nuestros cuerpos.
Yo sé que ambos anhelamos
perdernos en nuestros recuerdos,
volver a sentirnos como antes,
no dejar de luchar contra el destino.
¡Pero callamos, silenciamos cada deseo!
y lo guardamos en el vacío
de nuestras locas mentes,
en cada suspiro de nuestras tristes almas.
Soy una cobarde que teme el regreso
a tus brazos tibios que adoro,
que hoy más que nunca extraño,
pero que a mi al callar has cerrado.
Ahora me has nombrado paloma,
solo que no tengo vuelo alto ni preciso,
muero en cada intento de olvido
de este amor que en el pecho me has escrito.
Ahora soy gaviota llevada por la brisa,
sin fuerzas ni deseo alguno,
guiada por la vida, por la realidad,
sin dejar escapar ningún sueño por el cual luchar.[/center:77c9a10854]