Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te fuiste con la noche,
cuando ésta aún no completaba su giro,
no detuviste tu paso
aunque mi suplica replicaba en tus oído,
y me fundí entre mis piernas,
que apretadas en mi pecho hacia un ovillo,
entre lágrimas y suspiros me hice ofrenda
alucinando con la bombilla,
que amarillenta iluminaba mi nicho.
Te fuiste con el alba
y quede con sólo mi esqueleto
y el viento que silbaba su anestesia,
repetía mi abstinencia maldita,
tu silueta se quedo oscura en un costado
como una sombra más en el vacío,
no diste la vuelta
y como un extraño animalillo
espié tu espalda entre ventana y visillo.
Te fuiste con el viento
y heme aquí casi en funeral
con la muerte acechando mi portal,
y en arrullo con su halito frío
me estremece con sus caricias en mi frente
avizorando que aún no ha de llegar........
cuando ésta aún no completaba su giro,
no detuviste tu paso
aunque mi suplica replicaba en tus oído,
y me fundí entre mis piernas,
que apretadas en mi pecho hacia un ovillo,
entre lágrimas y suspiros me hice ofrenda
alucinando con la bombilla,
que amarillenta iluminaba mi nicho.
Te fuiste con el alba
y quede con sólo mi esqueleto
y el viento que silbaba su anestesia,
repetía mi abstinencia maldita,
tu silueta se quedo oscura en un costado
como una sombra más en el vacío,
no diste la vuelta
y como un extraño animalillo
espié tu espalda entre ventana y visillo.
Te fuiste con el viento
y heme aquí casi en funeral
con la muerte acechando mi portal,
y en arrullo con su halito frío
me estremece con sus caricias en mi frente
avizorando que aún no ha de llegar........